Para nosotros, para muchas personas, la maestra Dora Alicia Castelán Ramírez fue una gran amiga. una gran mujer, como pocas personas que existen en nuestro medio. Buena servidora pública, amiga, hija, madre, esposa, abuela. Sensible, cariñosa, responsable. Nos dejó una gran tristeza su desaparición física. Este sábado que se cumple su cuarto aniversario luctuoso, enviamos un afectuoso saludo a su esposo, a su hijo, hijas y demás familiares. Descanse en paz Dorita. Foto de Victoria Rodríguez.








