Especialistas advierten sobre la importancia de identificar cambios de conducta persistentes para brindar apoyo oportuno y profesional.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el doctor Ángel Alberto Ruiz Chou, psiquiatra del Centro Médico ABC y coordinador del Comité Científico de la Asociación Psiquiátrica Mexicana, enfatizó la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre la salud mental en personas de todas las edades. El especialista subrayó que la detección temprana de cambios emocionales y conductuales es fundamental para prevenir situaciones críticas.
El especialista explicó que, si bien las emociones como la tristeza o la ansiedad son respuestas naturales ante diversos estímulos, su persistencia es el factor determinante para considerar la búsqueda de ayuda profesional. Cuando estas emociones se prolongan por más de 2 semanas o impiden el funcionamiento cotidiano de una persona, es necesario reflexionar sobre su condición emocional.
«La depresión, la tristeza, que es la emoción que corresponde, que es la que estaríamos identificando, que es prevalente durante los cuadros depresivos o que es el síntoma más frecuente y la ansiedad, son emociones que son normales, de hecho son emociones que nos sirven para sobrevivir y adaptarnos. Sin embargo, cuando estas emociones son persistentes por más de dos semanas, entonces ya no es normal o cuando tenemos de pronto una respuesta excesiva al estímulo que nos los está causando y que no entendemos muy bien por qué algo que no nos debería causar tanta tristeza o tanta preocupación lo está provocando, es un momento de reflexionar sobre qué está pasando con nuestra condición emocional y si eso ya sería en ese momento catalogado como un trastorno que impacta nuestra salud mental», dijo.
Acciones de acompañamiento y prevención del suicidio en la comunidad
Ruiz Chou detalló que los cambios de comportamiento varían según el grupo de edad. En el caso de los niños, el aislamiento de su grupo social es un indicador relevante. En los adultos mayores, señales como poner en orden sus asuntos personales o expresar que han cumplido con su cometido en la vida requieren atención.
Por su parte, en adultos jóvenes, la irritabilidad, la falta de productividad y las alteraciones en el sueño, específicamente el insomnio, son alertas frecuentes.
Ante la duda sobre cómo intervenir, el doctor recomendó un enfoque basado en la comunicación abierta y la empatía, evitando juicios o recetas simplistas. El primer paso es preguntar directamente a la persona sobre su estado emocional y ofrecer ayuda sin presionar.
«Lo básico es preguntar qué está sucediendo. Es una pregunta muy sencilla de hacer, preguntarle a la persona que queremos o por las cuales estamos preocupados es qué te está sucediendo. Me lo puedes contar y cómo te puedo ayudar. Y lo más importante es no juzgar.»
¿Qué hacer si tienes ideas negativas?
Para fomentar el cuidado de la salud mental, la Asociación Psiquiátrica Mexicana organiza actividades enfocadas en la prevención, como jornadas de salud mental comunitaria. Estas iniciativas promueven hábitos saludables como el ejercicio, la meditación y el manejo adecuado de factores externos como la economía y el consumo de sustancias, los cuales impactan directamente en el bienestar emocional.
El especialista recordó que cualquier persona que experimente pensamientos sobre que la vida no vale la pena debe buscar apoyo con profesionales de la salud, ya sea psicólogos, psiquiatras o médicos de primer contacto, quienes pueden orientar sobre el tratamiento adecuado.








