El licenciado en derecho de 47 años fue electo por Morena como coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, figura que en los próximos meses se convertirá en el candidato a gobernador .
Entre el derecho y el perredismo
Torres Piña es originario del pueblo mágico Paracho de Verduzco, Michoacán, una localidad de alrededor de 21,000 habitantes y famosa por la producción artesanal de guitarras y artículos de madera.
Estudió la licenciatura en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
Antes de su acercamiento a Morena, militó en las filas del PRD, partido en el que fue consejero, secretario general y dirigente estatal.
Bajo las siglas de esa fuerza política fue diputado federal en dos ocasiones: la primera entre 2009–2012 y la segunda entre 2018–202
En 2019 rompió con el PRD y se integró a las filas del morenismo.
En Michoacán formó parte del gabinete de Alfredo Ramírez Bedolla como secretario de Gobierno en dos etapas, primero en 2023 y después en 2024.
El 27 de julio de 2025 fue designado por el Congreso como fiscal general del Estado de Michoacán, para un periodo de nueve años que concluiría en 2034, sin embargo, pidió licencia este año para buscar la coordinación de Morena.
Su paso por la Fiscalía y la colaboración con Harfuch
Carlos Torres Piña estuvo menos de un año al frente de la Fiscalía General de Michoacán, tiempo en el que le tocó uno de los casos más emblemáticos de violencia: el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo.
“No tengo padrinos”, dijo en su registro como aspirante a coordinador estatal.
En su toma de protesta como el designado por Morena, convocó a que no sea en Michoacán la elección desde la que haya un intento de injerencia extranjera.
“No podemos permitir que la derecha internacional quiera incidir en este país. Ni y mucho menos a través de una bandera que se pueda utilizar desde Michoacán”, dijo.








