LAS CARICIAS De algunos, los más hábiles, me ha gustado la ansiedad con que buscaron, sin hablarme, para así pulsarlas dulce y sabiamente, las pequeñas cuerdas finas y escondidas. De otros, los más crueles, gocé más los besos lentos, insaciables y febriles, que me han dado la impresión de que mi vida se escapaba entre sus labios hecha sangre, aliento, ensueños, queja, lágrima y suspiro. Más de todas las caricias, la más dulce, la que no he de olvidar nunca, fue la tierna caricia de tus ojos compasivos, al besarme las pupilas asombradas, mientras ibas tú franqueando las dos puertas en las cuales nadie nunca había llamado... Lo subió Iván Hernández Gutiérrez al Facebook. Foto de "Monografías".

El pasado 6 de enero murió una de las más grandes estrellas del mundo cinematográfico de la historia, me refiero a Sidney Poitier (Miami, Fla., 20 de febrero de 1927). Gracias a este actor negro y a su seria, poderosa y carismática presencia en el cine, empezó mi romance con el séptimo arte a muy temprana edad, ese cine de calidad que despierta emociones y produce sensaciones de alegría. Supe por primera vez del gran Sidney por 'Al maestro con cariño', 1967 (To Sir with Love), que en México se estrenó ese mismo año, pero que a las pantallas del pueblo habrá llegado uno o dos años después. De factura británica, la cinta plantea una serie de situaciones que se dan en una escuela preparatoria de un populoso barrio londinense, cuando rompe con la normalidad del plantel un profesor negro para dar clases sufriendo al principio el rechazo de los estudiantes. Por supuesto que no pienso hacer una reseña, pero sin temor a equivocarme, es una de las cintas más entrañables que este escribiente vio en la infancia. Además de ser una gran historia, espléndidamente dirigida y actuada, cuenta con una canción que, muchos años después, sigue perdurando en la memoria. Probablemente es uno de los grandes temas musicales de la historia cinematográfica. Poitier escribió su nombre en la historia del celuloide al ser el primer actor de color en ganar el Oscar al Mejor Actor en 1963 por 'Los lirios del valle'. En 2002 la Academia del Cine le otorgó un oscar honorífico. Para concluir este Carrusel, mencionaré que Poitier también actuó en una de mis películas favoritas de antaño, '¿Sabes quién viene a cenar?' (1967), del multipremiado Stanley Kramer, con las coactuaciones de Spencer Tracy, Katharine Hepburn y Katharine Houghton en los roles principales. Si no la ha visto, búsquela, seguramente la podrá encontrar en alguna plataforma digital, es una comedia simplemente deliciosa. Foto de "El Mundo", Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

La gripe (gripa) común, así como no queriendo, se cobra la vida de entre medio millón y un millón de personas al año, según la Organización Mundial de la Salud. Tan solo en EE UU, en donde llevan registros estadísticos muy detallados en materia de salud, alrededor de 40 mil personas mueren al año. Aquí habría que decir que estos registros incluyen decesos causados por neumonía. La gripa es un padecimiento muy común que suele mutar cada vez que puede, es una enfermedad muy caprichosa. La llamada gripe española, entre 1918 y 1919 dejó alrededor de 50 millones de muertos en todo el mundo. Algunas crónicas han calificado a la gripe española como "el mayor holocausto médico de la historia", el 40% de la población del mundo se vio afectada. Y de ahí, a través de diferentes épocas otros virus han atacado a los seres humanos como son los casos de la gripe aviar (también llamada asiática), que surgió a partir de un virus que afectó a los patos silvestres; la gripa de Hong Kong, a finales de los 60 del siglo pasado, que dejó una media de 1 millón de muertos pero que pudo ser controlada gracias a una vacuna que se desarrolló rápidamente, bueno y de ahí la gripe porcina a mediados de los 70 y nuevamente la aviar de 1997 y 2003, y la porcina de 2009, que en México la vivimos en carne propia porque el gobierno se organizó de tal manera que sus afectaciones no pasaron de unos cuantos casos. ¿Qué hay que hacer, qué medidas tomar? Pues las de siempre, no hay que olvidar que la gripa se transmite por fluidos. A la hora de estornudar procurar cubrirse la boca con la parte interna de la unión del brazo y antebrazo, lavarse las manos con frecuencia, incluso con gel de alcohol y estar muy pendiente de cualquier síntoma sospechoso, pero sobre todo proteger a los menores de edad, bebés, vamos, y a las personas de la tercera edad vacunarlas contra la influenza. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Unidad Médica Angloamericana.

1) "Si además de vivirla crees que la vida es para beberla, buen provecho". 2) "El problema no es que alguien se sienta mejor que los demás, el problema es que los demás lo vean así". 3) "El mejor tesoro no es el que encuentras, sino el que mejor te acomoda". 4) "En ocasiones vale más nunca, que tarde". 5) "Lo que prueba, en gran medida, que la ambición rompe el saco". 6) "Ser político no es, entre sus infaltables contlapaches, ser amigo". 7) "Una golondrina ciertamente no hace verano, pero cómo sirve la frasecita para dragonearla de filósofo". 8) "El hombre es la medida de todas las cosas, es verdad". 8) "Cuando piensas que la realidad es como se vea, pudiera ser tambièn como la crees". 10) "El amor es muchas cosas, entre ellas un accidente". De la autorìa de don Froylàn Flores Cancela (+) en su "Punto y Aparte".

    Soy utilitario, luego existo. El confinamiento hace que se vuelva uno práctico aunque no quiera. Los tiempos no están para rebuscamientos. Hace poco comentaba por WA con mi estimado amigo Laureano Martínez, (que es un ‘gran sumiller’, la última palabra de todo lo que a comida corresponde), que en estos días preparé para comer la versión mexicana de la fabada asturiana que mi madre hacía en la casa familiar. Más pronto que rápido me corrigió: “¡SE LLAMAN ALUBIAS!” Y efectivamente, no le llamamos con ese patronímico al guiso, como tampoco al frijol judías o fabas (fabes), aquí lo conocemos simplemente como alubias, y normalmente se preparan con “frijolito”, que así se le dice coloquialmente a la alubia chica. Bueno, después de estas disquisiciones aristotélicas con mi estimado amigo, le platiqué que la receta de mi madre es como un juego de niños, comparto mi versión: puse a fuego lento la mitad de un frasco en conserva de alubias asturianas –de las que se encuentran en cualquier súper- con un trozo de cebolla, dos dientes de ajo y hojas de laurel, al mismo tiempo freí en una sartén una chuleta ahumada de cerdo con todo y hueso con las rodajas de medio chorizo madurado (del ‘Cerdito’). Una vez fritas las carnes con dos cucharadas de aceite de oliva, las agregué a la cacerola de cocción de las alubias, más unas cuantas aceitunas, algunas rajas de jalapeño, zanahorias y cebollas en caldillo del vinagre de la lata. Dejé que “rompieran” el hervor y listo. Para darle color se le puede agregar una cucharada de pimentón y es indispensable un chorrito del vinagre de los chiles. Rectificar sal si es necesario. En casa se servían con lechuga romana troceada, es una delicia este platillo asturiano mexicano. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) "El mejor homenaje que se puede tributar a las personas buenas es imitarlas": Concepción Arenal. 2) "El bien y el mal no van por el mismo camino; el hielo y el carbón no caben en la misma estufa": Refrán chino. 3) "Es bueno ser bueno, pero es mejor serlo y parecerlo": Royo Martin. 4) "No debemos considerarnos dichosos cuando logramos alejar el mal, sino cuando logramos cumplir un bien: Marco Tulio Cicerón. 5) "No todos los hombres pueden ser ilustres, pero todos pueden ser buenos": Confucio. 6) "Sed bueno y dejad el resto al cielo": Combe. 7) "Nada hay que refresque mejor la sangre como una buena acción": Jean de la Brúyere. Tomado del portal "Pensamientos".

Se trata de uno de los músicos más influyentes de los últimos 50 años, nació en el puerto de Liverpool, es caballero del Imperio Británico y lleva por nombre (James) Paul McCartney. Me queda claro que a este hombre, en el momento actual estamos viviendo una nueva era, si lo ponemos a cantar compartiendo escenario, no sé, en Moscú, Barcelona, Sidney, Estocolmo o en el lugar que ustedes manden junto a Justin Bieber, Adele o al lado de One Direction, lo más seguro es que los chavos de la generación “Y” tardía, (los nacidos entre 1976 y el 2001), específicamente de mediados de la década de los 90 en adelante, se preguntarán ¡quién es el ‘ruco’ que está cantando y tocando el bajo junto a las súper estrellas mencionadas, pero qué sacrilegio!, y no los podemos culpar, el de Liverpool es el favorito de ruco-chavos como usted y yo que pertenecemos a la generación de los ‘Baby Boomer’. Nosotros todavía tenemos muy presente, entre otros eventos, la segunda guerra mundial, el asesinato de John F. Kennedy, el movimiento estudiantil de 1968 y la conquista del espacio y la llegada del hombre a la luna. Un servidor es fan de McCartney desde mediados de los 60 cuando formaba parte del cuarteto de Liverpool, y lo he seguido también con los Wings junto a Linda Eastman, y lo sigo disfrutando ahora ya como solista setentero, en una etapa de la vida en la que muchos preferirían estar en su casa disfrutando de los nietos. La pareja que formó junto al otro genio llamado John Lennon, constituye el binomio más memorable y exitoso en lo que a letras y música original de rock y de baladas hace, nadie como estos dos grandes. Paul, que está más allá del bien y del mal, se podría morir mañana tranquilo –por supuesto que no le deseamos la muerte-, su nombre está inscrito en letras de oro y platino en la historia de la música, es una leyenda viviente y su música perdurará para siempre, sigamos disfrutándola. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Wikipedia.

1) Bordas de hielo. "Vengo a verte pasar todos los días.. Vaporcito encantado siempre lejos.. Tus ojos son dos rubios capitanes.. Tu labio es un brevísimo pañuelo.. rojo que ondea en un adiós de sangre... Vengo a verte pasar; hasta que un día.. Embriagada de tiempo y de crueldad.. Vaporcito encantado siempre lejos.. La estrella de la tarde partirá... Las jarcias; vientos que traicionan... Vientos de mujer que pasó.. Tus fríos capitanes darán órdenes.. Y quien habrá partido seré yo". 2) Me desvinculo del mar. "Me desvinculo del mar.. Cuando vienen las aguas a mi... Salgamos siempre. Saboreemos.. La canción estupenda, la canción dicha.. Por los labios inferiores del deseo.. Oh prodigiosa doncellez.. Pasa la brisa sin sal... A lo lejos husmeo los tuétanos.. Oyendo el tanteo profundo, a la caza.. De teclas de resaca... Y así diéramos las narices.. En el absurdo.. Nos cubriremos con el oro de no tener nada.. Y empollaremos el ala aún no nacida.. De la noche, hermana.. De esta ala huérfana del día.. Que a fuerza de ser una ya no es ala".

Ventana del soneto. Vientre de arcilla que moldea mi boca, cabellera de fuego va a mi pecho, ojos de miel que brillan al acecho, el temblor de tus manos me provoca. El viento va fugaz porque te toca, eres el paso de un camino estrecho en el abismo hondo de mi lecho y ruedas sobre mí como una roca. Voy hasta el centro de tu alta sombra, tu corazón se agita y se percata que muere en ti el silencio que me nombra como lluvia que vierte luz de plata como rayo que cruza y que te asombra como tu vientre que me incendia y ata. Por Manuel Antonio Santiago. Retrato de Víctor León.

Es curioso cómo todas poblaciones, o al menos muchas que yo conozco, tienen un sello característico que las distingue. Puede ser un especie de árboles, Tehuacán por ejemplo, los gigantescos laureles de la India que había en su jardín central –ahí al zócalo o parque central así le llaman-; alguna planta o flor en específico como a Cuernavaca la distinguían hace mucho tiempo las bugambilias, que en la ‘ciudad de la eterna primavera las había en todas sus tonalidades adornando sus parques y camellones, a Xalapa misma la distingue una conífera frondosa como la araucaria, que aunque es una especie exótica, ha adquirido una especie de certificado de origen de la ciudad capital, y así podríamos seguir hablando de otros sellos distintivos. En mi ciudad natal, no hay una planta o árbol en particular, se podría decir de la jacaranda, pero desafortunadamente no quedan muchas, aunque hace muchos años había algo en particular que distinguía a Córdoba, y ese algo era el olor de la semilla del ajonjolí tostado y molido que despedía la antigua fábrica de aceites ‘El faro’, que hace unos cuarenta años se ubicaba dentro de un perímetro céntrico de la ciudad, luego entonces en plena época de tueste y molienda inundaba con su exquisito aroma a buena parte de la zona urbana del pueblo. Quien habrá presenciado alguna vez cómo se elabora el famoso ‘moli’ huatusqueño llamado Tlaltonile, que se elabora a base de semillas de ajonjolí y de calabaza doradas y molidas, sabrá muy bien de lo que estoy hablando, de un aroma incomparable que durante muchos años perfumó a la ciudad de Córdoba. Con la construcción del parque industrial en la época en la que fue su presidente municipal el Lic. Héctor Salmerón Roiz, la antigua fábrica de aceites ‘El faro’ se trasladó a esa área especialmente dispuesta para la instalación de factorías industriales. Otra cosa que caracterizaba a la fábrica, es que a las 7 de la mañana sonaba una chicharra que anunciaba el inicio de labores y a las 3, puntualmente, el horario de salida y terminación de la jornada laboral. Este sonido, que se oía en todo el rancho, marcaba el inicio de actividades escolares de las familias cordobesas. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.