Cápsulas Empresariales
Que tengas un gran día
Que tengas un gran día... a menos que tengas otro planes.. Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj sonara.. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.. Hoy puedo quejarme porque el día esté lluvioso... o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.. Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero.. o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.. Hoy puedo quejarme de mi salud.. o puedo regocijarme de que estoy vivo.. Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo... o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.. Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos.. o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.. Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar.. o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.. Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar... o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.. Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le dé forma y aquí estoy, soy el escultor.. Lo que suceda hoy depende de mí.. Yo debo escoger que tipo de día voy a tener.. Que tengas un gran día... a menos que tengas otro planes". Es de Mario Benedetti. Imagen de Sites Google.
Brasil es más que futbol y samba
Brasil desde siempre ha provocado en quien esto escribe asombro que viene desde la majestuosidad de su territorio. Antaño, ver plasmado en un globo terráqueo el contorno de ese inmenso país me dejaba admirado por no decir anonadado. Para darse una idea del tamaño del territorio de Brasil, es un poco más de cuatro veces más grande que el nuestro y apenas poco menos de dos millones de kilómetros cuadrados menor que el continente europeo. La amazonia o selva amazónica, con todo lo que ha sido castigada por la irracional explotación, tiene una superficie aproximada de 5.5 millones de km2 y por ella atraviesa el río que lleva su nombre, sinónimo de vida, biodiversidad, ecología y esperanza para el futuro y viabilidad de la vida en el planeta Tierra. Pero hay algo más, aparte de todo lo anterior y el fútbol brasileño de antaño que me ha atraído toda la vida, y eso es la música brasileira, fundamentalmente el Bossa-nova, que es un género que reinventó el viejo ritmo de la samba que los brasileños heredaron de la poderosa emigración forzada de esclavos negros del continente africano. Ya en otras ocasiones hemos hablado de la música y de la admiración que sentimos por Antonio Carlos Jobim, esa especie de héroe nacional musical de Brasil, al que la nación carioca le debe el lugar que la música brasileña tiene en el mundo. Es de tal magnitud la grandiosidad de Jobim, que ya lo habíamos dicho también aquí, el aeropuerto internacional de Río de Janeiro lleva en su honor su nombre. Pero de la música nos saltamos al cine, y ahí hago un paréntesis para señalar varias cosas relevantes de la cinematografía brasileña que me han dejado profundamente marcado, la primera, la película ‘Estación central’ (1998) de Walter Salles, que plasma una historia dramática y conmovedora del Brasil profundo, descarnado y desamparado, con la actuación notabilísima de la veterana actriz Fernanda Montenegro; la segunda, ‘Doña flor y sus dos maridos’, que más allá de que está basada en una novela hilarante de Jorge Amado, me descubrió una de las mujeres más hermosas y sensuales de la historia del cine: Sonia Braga, con eso les digo todo, la exuberancia hecha mujer; la tercera, el Brasil del 70, que es el once que mejor he visto practicando el juego de conjunto, sin sacrificar el juego bonito, cadencioso, potente, de toque, magia, filigrana, fantasía y gambeta, y espero no haberme quedado corto en los adjetivos. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
"Sólo quiero eso" de la escritora española Angeles Caso
"En este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de un amor y la compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer papas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila. También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No dejar de sorprenderme de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera por aquí. Sólo quiero eso". Lo escribió Angeles Caso y lo subió Alfredo Fernández Arriola al Facebook. Foto de Casa del Libro.
Un récord que en su momento parecía imbatible
No me gusta vivir del pasado, pero me gusta recordar, lo bueno y lo malo, pero sobre todo lo primero. El día que me olvide del pasado seguramente ya no estaré presente. De la olimpiada del 68, por ser un acontecimiento extraordinario en la vida de este país, me acuerdo de muchas cosas que guardo celosamente en mi memoria, desde el día que Enriqueta Basilio encendió el pebetero olímpico, hasta a los cadetes de los heroicos Colegio Militar y de la Escuela Naval Militar desfilando, una con el Lábaro Patrio extendido y, la otra, con la bandera del Comité Olímpico Internacional, marciales los cadetes, como debía ser, desfilando orgullosos, ¡las fanfarrias!, compuestas por Carlos Jiménez Mabarak, ¡cómo olvidar esas cosas!, pero hubo una competencia atlética en donde se impuso un récord mundial que, en su momento, fue considerado imbatible, y de hecho así fue por más de veinte y tantos años. Se trataba del récord que impuso el estadounidense Bob Beamon en la prueba de salto largo, el hombre saltó la bárbara distancia de 8.90 metros, más del frente de un lote de interés social que es de 7.50 m., o sea la distancia de, más o menos cuatro coches estacionados en batería, uno al lado del otro. Fue hasta 1991 cuando otro norteamericano, Mike Powell, derribó el récord de Beamon en el campeonato mundial de atletismo de Tokio, Japón, con un nuevo WR de 8.95 m., techo que, por supuesto sigue vigente hasta nuestros días. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.
Frases sobre la concordia
1 "Donde hay concordia siempre hay victoria"; Publio Liro. 2) "La concordia hace crecer las pequeñas cosas, la discordia arruina las grandes": Salustio. 3) "Por la armonía, los estados pequeños se hacen grandes, mientras que la discordia destruye los poderosos imperios": Salustio". Son de "Proverbia". 4) "Mis pasiones no me perturban ni me ofuscan; mis ideas de hombre de partido han sido siempre de paz, de concordia y de respeto a todos los derechos": José Batlle y Ordóñez, de "Akifrases", igual que la imagen.
Fue un gran músico: Gary Brooker (Procol Harum)
No estoy seguro cuándo la oí por primera vez, de lo que sí estoy seguro es cuándo la escuché con mis cinco sentidos puestos tanto en la imagen como en el sonido, de tal manera que, ambas sensaciones me dejaron una profunda huella en mi vida como amante del cine y de la música que soy. Fue en 1989 cuando se exhibió en México la película ‘Historias de Nueva York’ (New York Stories), que es de esas cintas llamadas coloquialmente como películas ómnibus, que son a su vez aquellas formadas por historias breves o episodios habitualmente unidos por un tema común, aunque no necesariamente. ‘New York Stories’ está conformada por 3 episodios que dirigen cada uno Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Woody Allen, pero me voy a referir a la del primero de los directores, se llama ‘Life Lessons’ (Apuntes al natural), y en ella Scorsese retrata la vida de un artista pictórico espléndidamente bien interpretado por Nick Nolte. El protagonista era un ser solitario que hacía lienzos monumentales abstractos en un piso de esos que suele haber muchos en la Gran Manzana, que parecen una bodega. La cosa es que Nolte se debatía entre pintar pinturas que no tenían mucho mercado, beber wiski, acosar sexualmente a una joven mujer que era como su asistenta (Rossana Arquette) y escuchar cantar a Gary Brooker, cabeza del grupo británico Procol Harum, la inmortal ‘A Whiter Shade of Pale’ (Una pálida sombra). Qué canción, de época, con una letra incomprensible, pero dotada de un clasicismo inagotable. Yo, como John Lennon en su momento, no me canso de escucharla, y como a Billy Joel me hace evocar, soñar, viajar y, en lo particular me hace llorar. Hoy la escucho en la voz de Brooker, un hombre de 74 años, y cada vez suena mejor el condenado. El hombre transmite la solera, el añejamiento, la veta, el alcohol, el tabaco y la marihuana que se ha metido a lo largo de su vida. Cuando me vaya de este mundo me la quiero llevar al más allá. ‘A Whiter Shade of Pale’ hace poco cumplió 55 años de su lanzamiento. https://www.youtube.com/watch?v=UumQYhFgHew. Lo escribió hace 4 años Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder". Brooker falleció en febrero de 2022.
De Guennadi Aigui
LO NUESTRO: "debo llegar con mis labios.. a sus ojos infinitos... y entonces habré de sorprenderme con las venas pulsando dulcemente.. bajo los párpados.. y he de comprender.. que esos ojos claros.. ligeramente trémulos y enfermos.. son lo que son.. por su transparencia y su incorpóreo... y he de amarla con mis manos y mis labios.. con el silencio, el sueño y los caminos de mis versos.. con la mentira- para el Estado.. con la verdad- para la vida... con los andenes de todas las estaciones.. donde estaré por última vez.. mirando en los cambios de ruta.. el lomo caliente y negro de las locomotoras... y la dejaré para siempre.. en las filas y refugios.. de los pueblitos terribles de Siberia"... EN MEDIO DEL CAMPO: "y allí.. se despiden los caminos.. se dicen adiós.. se proyectan. - entrecruzándose.. en el pasado (indeciblemente amado).. en el futuro (como si royera.. en algo de "su" y de disimulado hostil.. la vida.. clamor-vida)". Los publicaron en la "Jornada Semanal".
De Pedro Salinas
1) El alma tenías tan clara y abierta.
El alma tenías.. tan clara y abierta.. Que yo nunca pude.. Entrarme en tu alma.. Busqué los atajos.. Angostos, los pasos.. Altos y difíciles.. A tu alma se iba.. Por caminos anchos.. Preparé alta escala.. Soñaba altos muros.. Guardándote el alma.. Pero el alma tuya.. Estaba sin guarda.. De tapial ni cerca.. Te busqué la puerta.. Estrecha del alma.. Pero no tenía.. De franca que era.. Entradas tu alma.. ¿En dónde empezaba?.. ¿Acababa, en dónde?.. Me quedé por siempre.. Sentado en las vagas.. Lindes de tu alma".
2) ¡Cómo me dejas que te piense!
¡Cómo me dejas que te píense!.. Pensar en ti no lo hago solo, yo.. Pensar en ti es tenerte.. Como el desnudo cuerpo ante los besos.. Todo ante mi, entregada.. Siento cómo te das a mi memoria.. Cómo te rindes al pensar ardiente.. Tu gran consentimiento en la distancia.. Y más que consentir, más que entregarte.. Me ayudas, vienes hasta mi, me enseñas.. Recuerdos en escorzo, me haces señas.. Con las delicias, vivas, del pasado.. Invitándome.. Me dices desde allá.. Que hagamos lo que quiero.. Unirnos al pensarte.. Y entramos por el beso que me abres.. y Pensamos en ti, los dos, yo solo".
El botanero "El Veinte", en Xalapa
En aquellos años pretéritos, estamos hablando de mediados de los ochenta, o sea ya hace algunos años, era –y sigue siendo- un lugar común ir a comer en la capital a los famosos “botaneros”. De hecho un servidor lo más parecido que conocía eran las cantinas, más eufemísticamente llamados bares, había emigrado de la CDMX en donde esos lugares son verdaderos templos del buen beber y del buen comer –cuando pasa uno enfrente de ellos mínimo hay que santiguarse y en una de esas hasta hincarse-: “El Nivel”, catalogada como la más antigua de la CDMX; “La Ópera”, famosa porque aún aloja un balazo de Pancho Villa en una de sus paredes; “La Montejo”, muy cerca de la Universidad Lasalle en Benjamín Franklin; “La Polar” en el Circuito Interior y el “Gante”, en la calle que lleva el mismo nombre, y para qué le sigo porque van a tildar al que esto escribe de sibarita, la cosa es que en Xalapa empezamos a descubrir esos lugares en los que con una cerveza le sirven a uno una botana muy típica, fue entonces cuando descubrimos el famoso “Veinte”, que está ubicado en la calle de Miguel Alemán 20 y que para no quebrarse mucho la cabeza le pusieron por nombre el número de su domicilio. En aquellos años el “Veinte”, que se me perdone la expresión, era una cantina más bien con facha de cantinucha por la que no daba uno ni un tostón por ella, pero bueno, la cosa era “explorar”, y la primera vez que fuimos ¡qué grata sorpresa!, a la primera chicha que pedimos que nos sirven un caldito (texmole) rojo de puerco, picoso, delicioso, acompañado de sus respectivas tortillas; después, a la segunda güera, te hacen llegar uno o dos tacos dorados de papa o pescado con su respectiva lechuga, crema y queso espolvoreado, pero eso es nada más como abrir boquete, el “Veinte” tiene servicio a la carta con platillos que se han vuelto un emblema de la comida del mediodía: cecina con frijoles refritos y rodajas crudas de chile jalapeño y cebolla con sal y limón; el queso fresco o tipo jarocho frito, servido igual con la misma guarnición y tortillitas, y de ahí una carne enchilada hasta una mojarra al gusto. Hoy el “Veinte” ya no es más lo que fue, ya dejó atrás ese sabor como de barrio y se ha convertido en un lugar hasta “elegantioso”, pero sigue conservando ese sazón en sus platillos único en Xalapa que siempre deja satisfechos a sus comensales, ¡ahh, y una cosa más!, siempre encuentra uno a buenos amigos con los que se ha coincidido a lo largo de todos estos años con los que se disfruta más la visita al famoso “Veinte”. Lo escribió, en 2018, Marco Aurelio González Gama, directivo de "Crónica del Poder". Foto de Facebook.
De la sabiduría política de don Jesús Reyes Heroles
1) "Procedamos con pasión, pero también con razón. Hay cosas de la vieja política que debemos desterrar al igual que hay cosas de la nueva política que debemos eliminar o impedir. Sería incongruente estar en contra del caciquismo rural, y cruzarnos de brazos frente a la amenaza del caciquismo urbano: financiero, social, político, etc. Ni todo lo nuevo es bueno, ni todo lo viejo es malo".. 2) "La inteligencia siempre ha jugado un papel decisivo en el progreso de México. Queremos que en nuestros días y en los que vienen, la siga jugando. Pero entiéndase bien, no hay monopolio de la inteligencia y los primeros en reconocerlo deben ser los intelectuales".. 3) "Al político, en su función, le toca mediar entre intereses contrapuestos para que prive el interés general, el interés común de la colectividad. En los grandes momentos históricos de México, siempre han influido decisivamente los intelectuales, pero únicamente aquellos que, sobreponiéndose a la llamada enfermedad profesional de este gremio, la vanidad, se han acercado al pueblo para aprender de él y enseñarle, ambas cosas con humildad". "Discursos Políticos". Editorial Madero. Foto de Gandhi.









