Aunque muchos hombres no estemos muy habituados a estas cosas de la moda, a veces, consciente o inconscientemente somos presa de las orientaciones dominantes en cuanto a la apariencia masculina. Son, dicen los que saben y se ocupan de estas cosas, como una especie de péndulo que se mueve de un lado a otro y lo mismo que van y vienen. Primero fueron los metrosexuales que, de acuerdo con Wikipedia, “son hombres de la sociedad post-industrial urbana, que se caracterizan por un desarrollado interés por el cuidado personal, la apariencia y el estilo de vida sofisticado, a los que define la cultura del consumo y el mercadeo dirigido”; después vinieron los hipsters que, de acuerdo con El País, “son hombres que están en contra de los convencionalismos sociales, rechazan los valores de la cultura dominante, están en favor de las culturas populares locales y prefieren la comida orgánica” y ahora son los lumbersexuales, que son hombres que vienen a conjuntar las dos tendencias anteriores: “hombres barbudos, con camisa a cuadros, que exudan feromonas (sustancias químicas que secretan los seres vivos, y que provocan comportamientos específicos en otros individuos de la misma especie), son básicos, ‘asilvestrados’, muy vinculados a la figura del nuevo hippie, a la naturaleza y que, en teoría, no cuidan su imagen”, es decir, los hombres de estilo lumber gustan de proyectar una imagen como de leñador (camisa a cuadros, jeans y botas mineras). ¿Es usted un lumber? Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

  Una puerta de tambor de madera, de esas de las que todo el mundo tiene en su casa, normalmente mide 2.15 o 2.20 metros de altura como máximo, digamos que las que son de un tamaño estándar. Claro que las puertas pueden variar tanto en alto como en ancho, pueden ser del tamaño que el cliente pida, pero el tamaño normal de una puerta es el que le mencioné al principio, bueno pues ahora imagínese a usted tratando de saltar y de espaldas esa altura, ¡poco menos que imposible!, bueno pues el actual récord mundial de salto de altura, marca que data desde 1993, o sea este récord tiene nada más y nada menos que 24 años de haber sido impuesto por el cubano Javier Sotomayor (1.95 metros de estatura), es de 2.45 metros, cifra que en condiciones normales para un ser humano francamente me parece inhumana. El salto de altura es de las competencias atléticas que no requiere de otra cosa más que del esfuerzo y del impulso que logre hacer el saltador para superar un obstáculo, una barra horizontal dispuesta a una determinada altura, en este caso de 2.45 metros. ¿No le parece increíble superar esta altura?, para no ir más lejos, ¿haga el intento por superar su estatura, a ver si la supera? Es como para Ripley, o sea, aunque usted… no lo crea. Lo escribió Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.  

"Es la mejor autobiografía que jamás se ha publicado sobre la vida de un futbolista: The Guardian.. "Tiene una gran calidad que hace vibrar el corazón". The Independent".. "Una obra maestra sobre la vida de un niño que sobrevivió a una vida repleta de violencia y miseria": Lasse Annel... En el libro, con sus propias palabras "Ibra" nos cuenta su etapa en el Malmó FF, sus conflictos durante su época en el Ajax, su traspaso a la Juventus, el éxito cosechado en Italia, pero también los escándalos que casi terminan con su carrera profesional. Conocerán también sus triunfos en el Inter de Milán, su relación con Mourinho y un recuerdo de sus goles más famosos e importantes. Y por primera vez en la historia, lo que sucedió entre Ibra y Pep Guardiola en el FC Barcelona. Ibrahimovic nació en Malmó, Suecia en 1981, es hijo de padre bosnio y madre croata. Hasta hace poco jugò con el Parìs Saint Germain de Francia, después con el Manchester United de Inglaterra, y desde hace unos meses con Los Angeles Galaxy. Es una de las grandes estrellas mundiales del futbol. Su historia se lo contó al reconocido periodista sueco David Lagercrantz.

Ya no son lo que fueron. Durante muchos años fui un recurrente lector de columnas de sociales de Novedades, El Heraldo de México, El Dictamen y El Mundo de Córdoba. Era un placer culposo, pero no me perdía las crónicas de sociales de Agustín Barrios Gómez, Eddy Warman, Nicolás Sánchez Osorio, Enrique Castillo-Pesado –que era más lo segundo que lo primero-, Gemma Odila Garzón de Arcos (Veracruz) y de Juan Apodaca (Córdoba). Algo tenían de literario y el chisme de sociales siempre ha sido atractivo. Llevado al extremo, Luis Buñuel diría que se trata del discreto encanto de la burguesía. No lo sé, algo tenían de atractivas esas columnas, quizá porque mezclaban lo social con el ambiente siempre farandulero de la política. Total, que todos los días iba a la biblioteca de mi universidad a revisar los periódicos del día, y a echarle una ojeada rápida a las páginas de sociales, a revisar fotografías para ver quién estaba de moda. En esas estaba cuando en El Heraldo que me voy encontrando en senda fotografía a Tirso Cházaro Rosario, compartiendo mesa y departiendo en algún antro de la época con nada más y nada menos que Verónica Castro. Me quedé de a seis. Traigo esto a colación hoy que la famosa ‘Chapis’ de antaño ha vuelto a recuperar reflectores con la telenovela de Netflix ‘La Casa de las Flores’. Cuando sucedió esto ha de ver sido como a principios de los ochenta. ‘Tito’ acababa de regresar de su largo periplo de muchos años por el continente europeo para residir nuevamente en México. Como que no la podía creer, Verónica era la estrella de la TV del momento y ahí estaba con ella nada más y nada menos que el afamado hermano de dos de mis más grandes amigos de la infancia: ‘Kiko’ y Jaime Cházaro. Algún día, nada más que me lo autorice, le voy a escribir su biografía a Tito, capaz que la de Porfirio Rubirosa se queda corta.

¿En cuál de los siguientes portales electrónicos, encuentra usted mejor información sobre fechas y datos de cumpleaños de personajes locales y nacionales, asistencia a restaurantes de personajes y recomendaciones gastronómicas, recomendaciones sobre vinos, recuerdos de personajes importantes que han fallecido, nombres de los principales lectores, así como las mejores frases sobre la felicidad, la polìtica, la actitud, prudencia, familia, educación y vejez, etc?: A) Reforma. B) El Universal. C) Excélsior. D) Crónica del Poder.

A ambos los conocí en el tránsito de la infancia a la adolescencia, tendría unos 11 o 12 años. Su familia llegó a vivir a Córdoba a principios de los años 70. Su padre, el Lic. Guillermo Cházaro Lagos tuvo una agencia de representación de la UNPASA, distribuía el endulzante y alcohol puro de caña. Uno de sus hermanos menores fue mi compañero de pupitre en sexto año de la primaria y la secundaria, Francisco Javier, Kiko, y ya los dos mayores, Guillermo de Jesús (Guillo) y Tirso Rafael (Tito) habían adquirido un cierto tinte legendario, el primero en aquella Xalapa de la década de los 60 que aún se recuerda con nostalgia, que transitaba entre la inocencia pueblerina y el frenesí impetuoso de las épocas universitarias, en las que deambulaba por el perímetro que comprendían las calles de Bremont, Jiménez e Hidalgo, mero enfrente de El Pabellón, en el ‘parquecito’; por su parte el segundo de los hermanos, había iniciado ya adolescente un largo periplo que lo llevaría por el Viejo Continente, que lo traería de vuelta después de muchos años a Cancún, Huatulco, la ciudad de México y Cuernavaca, para ir a parar a un lejano puerto en el noroccidente de la costa mediterránea italiana, para vivir una historia tipo intriga internacional que jamás se hubiera imaginado el buen Tirso que viviría algún día, para lo cual solo se necesitaron 3 coincidencias: estar en el lugar indicado, en el momento justo, con la persona adecuada, cosas que solo se dan una vez cada mil años y, a veces, se requiere de más tiempo. El Guillo y Tito o Tito y el Guillo han vivido muy deprisa todos estos años y, cada quien, muy a su manera han escrito páginas de la historia reciente xalapeña que algún día alguien habrá de compendiar como para recordar cómo era la vida en los tiempos del rocanroleo. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1) El padre José Manuel Suazo Reyes, Vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, durante algunos años se dedicó a organizar viajes con turistas a Tierra Santa. 2) La Magistrada Emma Rodríguez Cañada fue Secretaria Privada del finado ex-Subsecretario de Gobierno, Manuel Carbonell de la Hoz, y posteriormente en dos ocasiones fue mencionada para ocupar la presidencia municipal de Xalapa. 3) El ex-Director General del ICATVER y ex-Director de Carrera Magisterial de la SEC, Efraín Martínez Viccon, se encuentra realizando los trámites para instalar una Universidad privada en la ciudad de Veracruz.

La lluvia desnuda se aventura en tu cuerpo. Humedece los recintos externos, acaricia el mapa de la piel, atesora el almíbar de los recuerdos y evita que la ternura se detenga en algún puerto melancólico. La lluvia incursiona en redondeles y se enmaraña en los cabellos. Baja por la hondura de la espalda, amenaza con ir sin escrúpulo alguno hacia los collados del deseo. Deja que los labios perciban la sal de las promesas, la ponzoña de los adioses, el virus de los amores sibilinos. Se quedó en el oasis inconsolable esperando sedientos y moribundos. Se quedó contando los espectros del desierto, mientras las evocaciones del primer abrazo agonizaban en medio de la arena. La lluvia no sabe de ideologías impúdicas. Sabe de orgasmos en medio del céfiro. La lluvia, sospecho reprobó la física cuántica mientras fundaba poesías irredentas con la gramática de tu cuerpo en fuga. Sin embargo, la lluvia, con todo lo mal que procede a veces, suele quedarse rasguñando en la ventana, mientras yo – se le nota la envidia- hago un Doctorado hierático de orfebrería en la tersura de tu alma. La lluvia ausculta gemidos de galleta de soda y prefiere pensar que es un alarido escalofriante de Shakira. Yo me quedo pensando (y ella se lo niega) en la confabulación de la lluvia. La lluvia, en cambio, piensa que yo, soy un avieso más, que no sale damnificado por su culpa. Publicado por Osmen Wiston Ospino Zárate en "Escrituralidad"

En aquellos años pretéritos, estamos hablando de mediados de los ochenta, o sea ya hace algunos años, era –y sigue siendo- un lugar común ir a comer en la capital a los famosos “botaneros”. De hecho un servidor lo más parecido que conocía eran las cantinas, más eufemísticamente llamados bares, había emigrado de la CDMX en donde esos lugares son verdaderos templos del buen beber y del buen comer –cuando pasa uno enfrente de ellos mínimo hay que santiguarse y en una de esas hasta hincarse-: “El Nivel”, catalogada como la más antigua de la CDMX; “La Ópera”, famosa porque aún aloja un balazo de Pancho Villa en una de sus paredes; “La Montejo”, muy cerca de la Universidad Lasalle en Benjamín Franklin; “La Polar” en el Circuito Interior y el “Gante”, en la calle que lleva el mismo nombre, y para qué le sigo porque van a tildar al que esto escribe de sibarita, la cosa es que en Xalapa empezamos a descubrir esos lugares en los que con una cerveza le sirven a uno una botana muy típica, fue entonces cuando descubrimos el famoso “Veinte”, que está ubicado en la calle de Miguel Alemán 20 y que para no quebrarse mucho la cabeza le pusieron por nombre el número de su domicilio. En aquellos años el “Veinte”, que se me perdone la expresión, era una cantina más bien con facha de cantinucha por la que no daba uno ni un tostón por ella, pero bueno, la cosa era “explorar”, y la primera vez que fuimos ¡qué grata sorpresa!, a la primera chicha que pedimos que nos sirven un caldito (texmole) rojo de puerco, picoso, delicioso, acompañado de sus respectivas tortillas; después, a la segunda güera, te hacen llegar uno o dos tacos dorados de papa o pescado con su respectiva lechuga, crema y queso espolvoreado, pero eso es nada más como abrir boquete, el “Veinte” tiene servicio a la carta con platillos que se han vuelto un emblema de la comida del mediodía: cecina con frijoles refritos y rodajas crudas de chile jalapeño y cebolla con sal y limón; el queso fresco o tipo jarocho frito, servido igual con la misma guarnición y tortillitas, y de ahí una carne enchilada hasta una mojarra al gusto. Hoy el “Veinte” ya no es más lo que fue, ya dejó atrás ese sabor como de barrio y se ha convertido en un lugar hasta “elegantioso”, pero sigue conservando ese sazón en sus platillos único en Xalapa que siempre deja satisfechos a sus comensales, ¡ahh, y una cosa más!, siempre encuentra uno a buenos amigos con los que se ha coincidido a lo largo de todos estos años con los que se disfruta más la visita al famoso “Veinte” de Miguel Alemán. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal. Foto de Facebook.

1) "El débil puede que nunca perdone. El perdón es atributo del fuerte": Mohandas Karamchand Ghandi. 2) "Equivocarse es humano y perdonar es divino": Alexander Pope. 3) "La capacidad de una persona para perdonar está en proporción con la grandeza de su alma": Anónimo. 4) "Vencer y perdonar es vencer dos veces": Pedro Calderón de la Barca. 5) "El perdón es mejor que la venganza": Pitaco de Mytilene. 6) "El que es incapaz de perdonar, es incapaz de amar": Martín Luther King. 7) "Aquel que no puede perdonar a otros, destruye el puente sobre el cual debe pasar él mismo": George Herbert. 8) "El que no perdona a sus enemigos, no será perdonado de Dios": Anónimo. 9) "El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe": William Shakespeare. 10) "Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos, jamás disfrutarán de sus grandes virtudes": Khalil Gibran.