La escuela en donde cursé la primaria fue un plantel educativo que fundó el exilio español en Córdoba en el año de 1940, por un grupo de profesores normalistas tan solo unos meses después de su arribo a México. Entre ellos se encontraba el profesor Atilano Luis Navarrete, nacido en Moral de Calatrava, provincia de Ciudad Real, España, el 13 de febrero de 1908. Siendo apenas un infante de 2 años de edad, su familia se traslada a vivir a Valencia, ahí cursa su educación elemental y media, y estudia para maestro en la Escuela Normal de Valencia. Muy joven se adhiere a las filas del Ejército Republicano Español, destacamento en el que también militó la que más tarde sería su esposa, la también profesora, Concepción Escutia Blasco (de Luis). En plena guerra Atilano y Conchita contraen matrimonio, y tras la derrota de los republicanos a manos de las fuerzas de Franco, ambos son recluidos en el campo de concentración de Argelès-Sur-Mer, en la costa mediterránea meridional de Francia, hasta que fueron embarcados y exiliados a México en el buque Mexique un 27 de julio de 1939. El recuerdo entrañable que guardo de mi maestro Atilano es la de un hombre maduro –cuando me dio clases rondaba los 60 años- recio, encurtido por la vida, de carácter fuerte, serio, un tanto áspero y poco afable en su trato, que imponía respeto, pero sobre todo que sabia transmitir el conocimiento propio del 3er. Año de primaria. Su método por ejemplo para enseñar las multiplicaciones y el resto de las operaciones matemáticas, consistía en el repaso ‘machacante’ basado en la constancia, en la perseverancia y en la disciplina. Fui muy afortunado en haber tenido un maestro como don Atilano, de él recibí muchas cosas buenas aún presentes en mi concepción de la vida, pero sobre todo la gran enseñanza de que hasta para aprender las cosas más elementales se requiere de mucho esfuerzo, constancia y disciplina. Don Atilano murió en Córdoba a la edad de 103 años, un 12 de febrero de 2011 y después de vivir en México 72 años. Lo escribió Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"Sin familia, sin el calor del hogar, la vida se vuelve vacía, comienzan a faltar las redes que nos sostienen en la adversidad, las redes que nos alimentan en la cotidianidad y motivan la lucha para la prosperidad. La familia nos salva de dos fenómenos actuales, dos cosas que suceden: la fragmentación (la división) y la masificación. La familia es escuela de humanidad, escuela que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros, a estar atentos a la vida de los demás. Las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad. Es cierto, no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, y si no se enojan yo diría suegras perfectas. Pero eso no impide que no sean la respuesta para el mañana. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad y de amor. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad". Es parte del discurso del Papa Francisco que ofreció hace tiempo en un encuentro con familias en Santiago, cuando visitó Cuba.

"Aquí no hay viejos, sólo que llegó la tarde.. Viejo es el Mar y se agiganta, viejo es el Sol y nos calienta, vieja es la Luna y nos alumbra, vieja es la Tierra y nos da vida, viejo es el Amor y nos alienta.. Aquí no hay viejos, sólo nos llegó la tarde.. Somos seres llenos de saber, graduados en la escuela de la vida y en el tiempo, que nos dio el posgrado.. Subimos al árbol de la vida, cortamos de sus frutos lo mejor, son esos frutos nuestros hijos que cuidamos con paciencia, nos revierte esa paciencia con amor". Nos lo enviaron por Whats App. Foto de "bez.es".

En realidad a Óscar, en su faceta de cantante ya lo conocí de adulto. Cuando llegué a México a cursar la profesional. Allá por el 78-79. Tarde si tomamos en cuenta que este trovador traía una ya una larga carrera que databa de 1963. Desde la primera vez que lo escuché conecté con su estilo, de lo que se conocía como nuevo canto latinoamericano, un poco una cruza con la canción de protesta que pusieron en boga en EE UU gente de la talla de Bob Dylan, Joan Baez, Cat Stevens e, inclusive, Simon and Garfunkel. Quién no recuerda las maravillosas interpretaciones de Baez del tema principal de la película ‘Sacco y Vanzetti’ (‘Here’s to You’) de 1971 (Guiliano Montaldo), ‘Los sonidos del silencio’ (1964) del que fue el dueto de Simon y Garfunkel y ‘La respuesta está en el viento’ (1963) de Dylan. Los años 60 fueron definitivos para el pensamiento libertario y emancipador de los jóvenes en todo el mundo, no hay que olvidar ‘Woodstock’ (1969), que fue como un grito de ¡acá estamos! Es precisamente en esos ambientes en donde surge el Óscar Chávez, siempre congruente, coherente, comprometido social y políticamente hasta el último día de su vida. Habría que ponerlo como justo homenaje a su memoria junto a otros grandes como Luis Eduardo Aute, Víctor Manuel y Joan Manuel Serrat; el uruguayo Alfredo Zitarrosa y los argentinos Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa. Un grande indiscutible nuestro gran Óscar, que además supo trascender el tiempo, los que fuimos jóvenes antes lo vitoreamos y los de hoy también lo llegaron a amar, coreando sus canciones conmovida y rabiosamente. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

1 "El bendito retorno a casa, a la claridad y a la paz": Hesse. 2) "La vida es como un viaje por mar: hay días de calma, hay días de borrasca, lo importantes es ser un buen capitán de nuestro barco": Jacinto Benavente. 3) "En las adversidades, sale a la luz la virtud": Aristóteles. 4) "Cuando queda tiempo para aburrirse , yo procuro aburrirme, porque el aburrimiento es una forma de descanso": Juan Luis Cebrián. 5) La experiencia es una cantera riquísima de la que muchos hombres extraen tesoros de vida": Sandor Petófi. 6) "La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás": Winston Churchill.

1) "Creo que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros.. y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena.. y que el escorzo es una obra de arte para los gustos más exigentes.. y que la articulación más pequeña de mi mano es un escarnio para todas las máquinas.. Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás el origen de todos los poemas.. Creo en tí, alma mía, el otro que soy yo no debe humillarse ante ti.. Ni tu debes humillarte ante el otro.. Retoza conmigo sobre la hierba, borra el freno de tu garganta.(...) Creo que podría retornar y vivir con los animales, ellos son tan plácidos y autónomos.. Me detengo y los observo largo rato... ellos no se impacientan ni se lamentan de su situación.. No lloran sus pecados en la oscuridad de un cuarto.. no me fastidian con sus discusiones sobre sus deberes hacia Dios.. Ninguno está descontento. Ninguno padece la magia de poseer objetos.. Así me muestran la relación contigo y yo así la acepto".

Te quiero a las diez de la mañana. "Te quiero a la diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces en las tardes de lluvia. Luego vuelvo a quererte cuando nos acostamos, y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay hora, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti en mucho tiempo. Ya ves ¡quién podría quererte menos que yo, amor mío!". Es parte del poema de Jaime Sabines, que subió David Quitano Díaz al Facebook.

Estamos hablando de finales de los años 70, acababa de llegar a estudiar a la ciudad de México para estudiar la profesional. Fue entonces cuando escuché por primera vez esas dos voces que me impactaron para siempre, las del uruguayo Alfredo Zitarrosa –así, sin segundo apellido- y la del argentino Atahualpa Yupanqui. Era una época en la que se escuchaba mucho folclor latinoamericano en las escuelas de educación superior de México, sobre todo en la capital y en el centro de la República. Víctor Jara, Mercedes Sosa, Los chalchaleros, Óscar Chávez, Daniel Viglietti e Inti illimani, dominaban la escena en los auditorios de las facultades de la UNAM, UAM y el Politécnico, y en la CDMX había muy buenas peñas en donde se tomaba vino al ritmo de esta música. A Zitarrosa y a Yupanqui los consideraba otra cosa, al igual que a Mercedes Sosa. El pasado 23 de mayo se cumplieron 25 años de la desaparición física del “último indio” argentino, Atahualpa Yupanqui, que en realidad se llamaba Héctor Roberto Chavero y que tampoco era un indígena puro. Su padre era un mestizo de sangre quechua, pero su madre era criolla de origen vasco, o sea, una parte de sus ancestros, como casi todos los argentinos, son “hijos de los barcos”. Pero Atahualpa exaltaba su origen indígena en su música, con ese toque inconfundible de los gauchos argentinos, amantes de los asados, del vino y del mate. La primera vez que escuché ‘Los ejes de mi carreta’ me quedé prendado de la música de Atahualpa, y hoy todavía de vez en cuando la escucho saboreando un buen tinto Garnatxa (garnacha y/o grenache) para sentirme un gaucho y pensar en la inmensidad de la pampa argentina: Porque no engraso los ejes/me llaman abandonao/si a mí me gusta que suenen/pa' que los quiero engrasar… Lo escribiò Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

Es un gran libro, se puede tomar como una novela histórica, como una historia novelada o como la "historia ficcionada", de cualquier modo como la tome o lea, es una gran historia narrada de manera magistral por Fernando del Paso, que nos remonta a ese breve y trágico periodo de la historia de México, de nuestra historia nacional, de un pasaje único, ¿notable, execrable?, en donde los afanes imperialistas de unos cuantos propiciaron la aventura trágica de la pareja imperial que integraban Maximiliano y Carlota, que en el pecado llevaron la penitencia. "Noticias del imperio", desde la descripción boyante que hace Carlota de sí misma y de sus "espumosos" y airosos galardones nos atrapa: "Yo soy María Carlota de Bélgica, Emperatriz de México y de América. Yo soy María Carlota Amelia, prima de la Reina de Inglaterra. Yo soy Carlota Amelia, mujer de Fernando Maximiliano José, Archiduque de Austria, Príncipe de Hungría y de Bohemia, Conde de Habsburgo, Príncipe de Lorena, Emperador de México y Rey del Mundo". Léanlo, no se van a arrepentir, gran libro, no se van a arrepentir. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.. Descanse en paz este gran escritor, quien murió en Guadalajara, a los 83 años de edad.

1) "El poder es el afrodisiaco más fuerte": Henry Kissinger. 2) "El político debe tener: amor apasionado por su causa, ética en su responsabilidad, mesura en sus actuaciones": Max Weber. 3) "El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene, y de explicar después por qué no ocurrió lo que él predijo": Sir Winston Churchill. 4) "Un amigo en el poder es un amigo perdido": Henry Brooks Adams. 5) "La libertad política es la condición previa para el desarrollo económico y el cambio social": John F. Kennedy. 6) "En política lo importante no es tener la razón, sino que se la den a uno": Konrad Adenauer.  7) "Del mismo modo que nunca sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia": Abraham Lincoln. 8) "La política es como las matemáticas: todo aquello que no está totalmente correcto, está mal": Edward Kennedy. 10) "En política si quieres que algo se diga, pídeselo a un hombre; si quieres que algo se haga, pídeselo a una mujer": Margaret Thatcher.