1) "Usa tu sonrisa para cambiar al mundo y no que el mundo te haga cambiar tu sonrisa. 2) No juzgues, mejor trata de comprender al prójimo, 3) Todos están librando alguna batalla que no conoces, sé amable con todos. 4) Lo que alguien opine sobre ti es sólo su opinión y no necesariamente te define. 4) Tu situación actual no es tu destino final. 5) El dolor que sientes ahora no se compara con la alegría que viene. 6) Si el plan falló, entonces cambia el plan pero no abandones la meta. 7) Pensar de más sólo produce preocupación innecesaria y te agota. 8) Un barco siempre está seguro en la orilla, pero no estaba diseñado para ello cuando fue construido. 9) No te enfoques en las dificultades, sino en las posibilidades, con mucha fe". Lo publica Freyobamusic y el correo lo envió Vicente Hernández Martínez.

1) "No maltrates a los animales. También ellos son criaturas de Dios y nuestros hermanos menores que no recibieron la facultad del razonamiento abstracto. Pero son amigos que necesitan de nuestra ayuda y cariño. No les impongas excesivos trabajos. Aliméntalos bien. Cúralos en sus enfermedades. 2) Colabora con la naturaleza. No destruyas los bienes que la naturaleza pone a tu disposición. Coopera con los árboles que colaboran con tu vida, purificando el aire que respiras. Colabora con la pureza de las fuentes que te proporcionan el agua para refrescar tu cuerpo. Ayuda al suelo a producir para que haya pan abundante en la mesa de todos. 3) El amor y la alegría son los elementos de base sobre los que construimos las amistades y las consolidamos. Y son igualmente básicos para nuestra tranquilidad espiritual. Derrocha amor y alegría, en cualquier ocasión que tengas, y experimenta como la paz inunda tu alma".

El que esto escribe no es ningún conocedor de aromas para caballero. Hubo un tiempo que me decanté por la loción Vetiver, la más clásica entre las clásicas fragancias para caballero. Decir Vetiver era decir elegancia, galanura, galantería, seducción. De lo que no me percaté en ese entonces es que yo no podía llegar a las aulas universitarias oliendo a gentleman, era algo hasta ridículo. Vetiver va bien con personalidades maduras, diría que no va conmigo ni siquiera ahora que rebaso la media centena de años. Pero con el tiempo han aparecido otro tipo de aguas perfumadas que se han ganado el mote de clásicas, como es el caso de Fahrenheit, algo así como el meridiano cero. Pero esta loción no es una cualquiera, los que saben dicen que su aroma recuerda al de la gasolina. Algo hay de cierto en ello. Dice El País que “es la versión aromática de una moto sobre el asfalto al atardecer. Es contundentemente masculina, tal y como se concebía la masculinidad en el cine y la televisión de los años 80, cuando nació”. Mmm… quizá, lo que sí sé es que, al igual que la de la Casa Guerlain, Fahrenheit es una fragancia para caballeros maduros, un chaval no puede andar por ahí, paseándose por el barrio oliendo a Fahrenheit, es como muy sofisticado. Su base proviene de la resina de benjuí, sándalo y unas notas de salida de espino, madreselva y violeta. Tiene muy buen fijador que hace que su aroma perdure tres o cuatro horas después, sin embargo, hay un cierto toquesillo como a gasolina perfectamente identificable. Muy propio para oficinas ejecutivas con trabajo intenso. Lo escribe Marco Aurelio Gonzàlez Gama, directivo de este Portal.

Ya pasaron 39 años después de que la periodista peruana Regina Robles Meiners publicó su entrevista con el escritor argentino Jorge Luis Borges en el periódico estudiantil "Daily Texan", pero se mantuvo inédita en español hasta que el diario "El Comercio Perú" le dio un espacio en sus páginas el 24 de agosto de 2015.. RRM- ¿Existe la inspiración, o una obra es un esfuerzo consciente de creación? JLB -Desde luego que existe. ¿Cómo no va a existir? ¡No se puede escribir sin ella! La inspiración es necesaria para darle sentido al esfuerzo. Es cuando uno siente que no está uno escribiendo, sino que es el Espíritu Santo el que lo hace. RRM- ¿Cuál sería su descripción de poesía? JLB- Frost dio una, pero claro que no es suficiente. Dijo que poesía es lo que no puede traducirse. No basta. Hay cosas que no pueden traducirse y que son muy malas. Ahora, si se refería al hecho de que en toda poesía hay algo misterioso que no puede explicarse y que puede estar parcialmente en la imagen, en la prosodia, si acaso, sí, es cierto. Hay versos que a mi me parecen muy lindos y que yo no podría explicar. Es parte de la entrevista que escribíó Ma. del Refugio Melchor en "El Financiero".

"Era tal su obsesión por la honradez y la austeridad que, como Presidente de la República, don Adolfo Ruiz Cortines y su esposa tardaron un año en cambiarse a Los Pinos, porque la residencia le parecía "ostentosa y escandalosamente grande". Don Adolfo, aparte de darle el voto a su mujer, antepuso a los intereses personales y los de su gabinete, los altos intereses de la nación. Por su parte, doña María Izaguirre, menos discreta que su marido y mayor que él: "una vez al año le regalaba un auto de lujo a los obispos para que sus trabajos de evangelización resultaran más fecundos y menos mortificantes que los de Jesús". Don Adolfo dejó la Presidencia el 1 de diciembre de 1958. Tenía 63 años de edad. Para recibir a sus amigos, poder platicar y jugar dominó con tranquilidad, se instaló en una oficina "tan desolada y tan sencilla", en la Av. Revolución, por el rumbo de Tacubaya. Cuando no tenía visitas, escribía sus memorias. El 3 de diciembre de 1973, murió a los 83 años, pobre pero con la conciencia tranquila". El libro "Primero las bases: Biografía de Adolfo Ruiz Cortines" es de Editorial Las Animas", y fue presentado hace tres años en la FIL.

Cierto día, una amistad ya mayor, cercana al que esto escribe –debe andar rondando las ocho décadas-, me comentaba a propósito de no sé qué cosa, con cierto dejo de presunción “¡En mi casa cuando yo era joven se tomaba café de greca y se preparaba comida energética!”, por supuesto que ante tan modesta afirmación no pude evitar poner mi cara de ¡Qué!, pero no solo eso, y aunque no es mi costumbre rebatir, pero ese día, ¡no faltaba más!, me vi obligado a rebatir: “¡Que qué, café de greca y comida energética, pues en dónde creció usted, en Nueva York!”, -para agregar: “¡Porque aquí en los ranchos, cuando uno era joven se comía como se podía y lo que había!”, y pensé para mis adentros: “¡Café de greca y comida energética, como si no hubiera sido yo niño alguna vez!”, y lo anterior lo comento porque la costumbre del café en grano, tostado y molido, es una costumbre relativamente nueva. Antes, y estoy hablando de hace 45 o 50 años, en las casas, en casi todas, como la de usted y la mía, lo que se acostumbraba para ‘pintar’ el agua caliente y medio engañarnos de que estábamos tomando café era el famoso Nescafé, un poquito después, cuando ya empezó a venderse el café de grano, tostado y molido, éste se preparaba en olla de barro, después, probablemente a finales de los 60, ya como una señal de modernidad, en las casas empezó a haber cafeteras de aluminio a base de coladera y chorro hirviente, de esas que tenían -usted lo recordará- tapa de centro de cristal, mucho tiempo después vinieron las cafeteras eléctricas. Ahora, ¿en lo que hace a que hace setenta años se comiera comida energética?, pues yo no viví en aquella época, pero cuando yo fui chamaco en mi pobre casa se comía lo que había y como se podía, es decir, sopa de pasta, el fideo cambray o corbatita que se compraban 10 o 20 centavos en la tienda del barrio, arroz, blanco o rojo, y una o dos veces a la semana carne, primordialmente de puerco, el pescado muy de vez en cuando. Y a mí todavía me tocaron las planchas de hierro fundido que se calentaban en las brasas del carbón y en casa de una tía hermana de mi mamá, las estufas de petróleo diáfano. Bah, ¡café de greca y comida energética, pues ni que haya vivido en Nueva York! Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.

"En los primeros años de los sesentas, en el histórico taller de grabado de Guillermo Silva Santamaría, en lo que hoy es una majestuosa biblioteca, y en esa época era un nidero de actividades artísticas y culturales: "La Ciudadela", estuvieron juntos Leticia Tarragó y Fernando Vilchis, como parte de una generación deslumbrante de artistas. Que sí pensaban casarse no lo decían y ni siquiera se agarraban de las manos. Luego vino para Fernando, Polonia, Una beca de un año para estudiar artes gráficas. Y allá fue la luna de miel con Leticia. A su regreso, dejaron una huella perdurable en todas las ediciones de la Universidad Veracruzana, no sólo con portadas: carteles, diagramación completa de libros y publicaciones, ilustraciones y viñetas. La influencia de ellos se perpetúa en generaciones completas dentro de la Universidad Veracruzana". Lo escribió don Emilio Carballido en la edición "Expresión Plástica. 35 artistas", del IVEC, en 1995. Foto de UV.

Aureliano Hernández Palacios, Pericles Namorado Urrutia, Roberto Bravo Garzón, José Luis Lobato Campos, Ricardo Arenas Leetch, Juan Maldonado Pereda, Guillermo Zúñiga Martínez, Humberto Ortiz Salazar, Julio Patiño Rodríguez, Darío Martínez Silva, Héctor Salmerón Roiz, Francisco King Hernández, Teófilo Román García, Salvador Mikel Rivera, Héctor Cequera Rivera, Salvador Santoyo Ramírez, Arturo Nájera Fuentes, Antonio Rodríguez González, Francisco Sánchez Contreras, Benjamín Garcimarrero Ochoa, Ignacio Altamirano Marìn, Joaquín Herrero Rodríguez, Raúl Contreras Basurto, Benjamìn Siguenza Salcedo, Carlos Gutièrrez de Velasco, Fernando Montiel Hernández, Antonio Gamayo, Ubaldo Flores Alpízar, Aurelio González Sempé, José Luis Santiago López, José Luis Lagunes López y Pedro Manterola Sáinz, entre otros, además de varios ex-gobernadores. Descansen en paz.

Abel Escobar Ladrón de Guevara (R.Jurista), Gonzalo Aguirre Beltrán, José Luis Melgarejo Vivanco, Luis Espinosa Gorozpe, Pedro Coronel Pérez, Othoniel Rodríguez Bazarte, Carlos Domínguez Millán, Lorenzo Casarín Uscanga, Angel Hermida, Raúl Contreras Ferto, Rodolfo Duarte Rivas, Oscar Aguirre, Manuel Ramos Gurrión, Lauro Altamirano Jácome, Fluvio Vista Altamirano, Haydé González Rebolledo, María de la Luz Gutiérrez, Horacio Díaz Cházaro, Delia de la Paz Rebolledo, Emilio Gómez Vives, Sabino Huitrón Caballero, Octavio "Negro" Ochoa, Alfinio Flores, José Lizardi, Mario Chávez Buendía, Raúl Aguilar Maraboto, Francisco Palacios, Sergio Dorantes Guzmán, Roberto León, Jesús Salmerón Lezama, Miguel Bernal Garzón, Sergio Kauffman González, Juan Aguilar Nájera, Mariano Hernández, Fernando Vázquez Lobo, Gilberto Martínez Hernández y Eugenio Castañeda Vázquez, entre otros. Descansen en paz.

La época navideña permite reflexionar sobre lo bueno y lo malo de cómo se actuó durante el año, de verificar que los equilibrios- y no las radicalizaciones- en la vida de las personas, es lo que permite un mejor desarrollo humano y estar lo más cerca de la felicidad en estos tiempos. Permite a muchos abuelos, padres y hermanos convivir, en algunos casos por una sola vez al año, con seres queridos que estudian o laboran en el extranjero. Permite fijarnos nuevas metas y hacer un balance de nuestra vida, y si es necesario reencauzarla por otros caminos. Permite sacar los mejores sentimientos de cada humano. Es, también, cuando recibimos el aguinaldo, que nos permite algunos gastos y gustos extras. Claro, hay miles de personas que carecen de lo más indispensable, y hacia ellos deben estar dirigidas las políticas públicas de gobierno así como la acción de las organizaciones que velan por los intereses de los enfermos y los más necesitados, para que conserven su ánimo y la esperanza de disfrutar la Navidad y, sobre todo, de una vida mejor. Lo escribe Felipe Hakim Simón, Director de este Portal.
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