El que esto escribe siempre tiene por costumbre leer crítica cinematográfica, alguna sinopsis antes de ir al cine, sobre todo tratándose de películas que generan cierta expectativa respecto de su calidad cinematográfica. Hay quienes no gustan de esta costumbre, no les gusta ser o sentirse influenciados y están dispuestos a correr el riesgo aun a reserva de llevarse un verdadero fiasco. Así nos pasó recientemente cuando fuimos al cine de conocida plaza comercial de Xalapa y, de última hora optamos por entrar a ver una producción franco-italo-belga protagonizada por Marion Cotillard, la excelente actriz francesa, muy bella también, dotada de ese misterio muy propio de las actrices francesas como Jeanne Moreau y Catherine Deneuve, bueno pues esta película de la que les estamos hablando la entramos a ver prácticamente "a ciegas", sin haber leído antes nada de la misma, se trata de "Dos días, una noche", y entramos a verla simplemente por la producción, su origen y también por Marion, y qué decepción. Ella es candidata al Oscar a la Mejor Actriz, pero tanto el film como su papel son muy menores y la producción es muy pobre, y la historia es muy simple, está planteada muy plana, como comienza termina. Pues ahí está, no habíamos leído de ella y qué decepción, totalmente prescindible, pero vayan a verla para que se desengañen con sus propios ojos.

Con información de La Jornada. La escritora, crítica de arte, periodista, curadora, promotora cultural, autora de más de 40 libros, Raquel Tibol, falleció este domingo a las 18 horas, luego de haber permanecido hospitalizada más de de 15 días. Tenía 91 años, argentina de origen, y cuyo nombre de pila era Raquel Rabinovich, radicaba en México desde 1953, y nacionalizada mexicana en 1961. Raquel fue siempre, un referente de la crítica de arte en México. Polémica, íntegra, sin pelos en la lengua, independiente, fue muy dura en sus apreciaciones, nunca fue complaciente con nadie, ni estaba sujeta a amiguismos, o a las instituciones. Se recuerdan sus diferencias con José Luis Cuevas, de quien fue una crítica implacable.

"Dudo que el capitán Von Trapp le hubiera confiado a Lady Gaga la educación de sus hijos”, y el tuitero se refería al barón Georg Von Trapp, quien, según la historia de la vida real que inspiró la película de "La novicia rebelde" al enviudar, contrató a María Kutschera, una aspirante a monja, para que cuidara a sus hijos: Rupert (Frederick en la película), Agathe (Liesl), María (Louisa), Werner (Kurt), Hedwig (Brigitta), Johanna (Martha) y Martina (Gretl). Según la historia real y lo cuenta la película, Von Trapp (Cristopher Plummer en la cinta), de 47 años, y la novicia (Julie Andrews) de 22, se enamoraron y se casaron en 1927. Y sí, Lady Gaga jamás será comparada a la impecable Julie Andrews, que además de ser una extraordinaria actriz es una excelsa cantante, pero es imposible no reconocer el gran talento y lo muy buena cantante que es la Gaga, que interpretó algunas de las muy recordables canciones del clásico musical en esta entrega del Oscar.

Para pensarse, para reflexionarse, tiene un destinatario muy claro, hay que "cacharlo", hay que retomarlo y hay que asumirlo como un reto, como un desafío, y hay que sacar lo mejor de sí para demostrar que los mexicanos sí tienen, sí tenemos la autoridad que nos merecemos.

Es una gran cantante de origen inglés, sonó mucho a finales de los 80's y principalmente en los 90's, su música entre la balada y el dance, a ver si la recuerdan: https://m.youtube.com/watch?v=ruOvn0GTqx8

"Sin familia, sin el calor del hogar, la vida se vuelve vacía, comienzan a faltar las redes que nos sostienen en la adversidad, las redes que nos alimentan en la cotidianidad y motivan la lucha para la prosperidad. La familia nos salva de dos fenómenos actuales, dos cosas que suceden: la fragmentación (la división) y la masificación. La familia es escuela de humanidad, escuela que enseña a poner el corazón en las necesidades de los otros, a estar atentos a la vida de los demás. Las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad. Es cierto, no existe la familia perfecta, no existen esposos perfectos, padres perfectos ni hijos perfectos, y si no se enojan yo diría suegras perfectas. Pero eso no impide que no sean la respuesta para el mañana. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos espacios de libertad y de amor. Cuidemos a nuestras familias, verdaderos centros de humanidad". Es parte del discurso del Papa Francisco que ofreció hace tiempo en un encuentro con familias en Santiago, cuando visitó Cuba. Foto de archivo.