Cuando un amigo se va, se cierra una historia, se abre una herida
Anónimo

Qué difícil es despedir a un amigo o amiga que se nos adelanta en el camino. En especial aquellos con los que se han compartido experiencias profesionales o políticas de gran importancia y que–sólo Dios sabe por qué–, la coincidencia en el tiempo de vivir una Legislatura federal, que se convirtiera –en esos 3 años–, en una verdadera fraternidad; porque dicha instancia permitió el privilegio de unir a un grupo de compañeros y compañeras –todos líderes en su ramo–, que depositamos nuestra experiencia y capacidad al servicio de la Nación y que como ganancia adicional obtuvimos: conservar una férrea amistad que ha prevalecido hasta la fecha. Me refiero a los veracruzanos integrantes de la 56 Legislatura de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión (1994-1997).
Y es este año 2015, que habremos de recordar siempre. Se nos han adelantado, en menos de 6 meses 3 pilares valiosos de la misma: Guillermo Zúñiga Martínez (23 de abril), Pedro Rivera Pavón (14 de octubre) y hoy, Salvador Mikel Rivera (26 de octubre), valiosos veracruzanos, políticos de calidad, gente de bien que dio su vida al servicio del estado y del país. Y su partida nos ha dolido a todos; desde luego a sus familiares, pero también a nosotros sus amigos que compartimos con ellos, experiencias de trabajo, convivencias sociales y amistad entrañable.
Realmente son pocas las legislaturas veracruzanas que han logrado combinar en su haber a liderazgos estatales y nacionales tan fuertes como lo tuvo la diputación veracruzana de la 56 Legislatura federal. Unió, tanto a políticos experimentados como a maestros en la tribuna y a líderes locales, habiendo tenido el privilegio de tener como integrantes en su momento a: 2 presidentes del PRI estatal: Lic. Guillermo Zúñiga Martínez (+) (Misantla) y Lic. Amadeo Flores Espinosa (Huatusco); al líder nacional cañero: Manuel Pérez Bonilla (Cosamaloapan), al líder nacional azucarero: Enrique Ramos Rodríguez (Córdoba) y al líder estatal de la CNC: Lic. Roberto Álvarez Salgado (Álamo).
Igualmente, a la líder de las mujeres del PRI en el estado, Dra. Zaida Lladò Castillo (Poza Rica), al líder estatal de la sección 32 del SNTE , Prof. Primo Rivera Torres (Mtnz. de la Torre) , al líder estatal de los Productores Rurales (CNPR) , Pedro Rivera Pavón (+) (Acayucan), al líder estatal de los electricistas SUTERM, Servando Díaz Suarez (Coatepec) , al líder de los petroleros de Minatitlán Jorge Wade (Minatitlán) y a abogados e intelectuales brillantes como: Lic. Dionicio Pérez Jácome (plurinominal), Lic. Salvador Mikel Rivera (+)(Veracruz); Lic. Genaro del Ángel Amador (Tuxpan), Lic. Ignacio González Rebolledo (Xalapa) y Lic. Marcelo Ramírez Ramirez (Orizaba) y a compañeros que poseían liderazgos locales ganados a pulso: Antrop. Alicia González Cerecedo (Chicontepec), Dr. Joaquín Juárez del Ángel (Tantoyuca) , Dr. Carlos Verteramo Pérez (Panuco) , Filemón Ramírez Pérez (Papantla), Erasmo Delgado Guerra (Zongolica) , Lic. Fernando Flores Gómez (Boca del Rio), Dra. Gladis Merlín Castro (Cosoleacaque), Lic. Marco Falcón Quijano (Pluri), y Almirante Carlos Ponce de León Coluby (Pluri).
Todos en su mejor momento en esos años, trabajando en torno a quien era el Gobernador Patricio Chirinos Calero, a quien siempre le expresamos nuestro respeto y defendimos a capa y espada, porque teníamos una mística sobreentendida que nos hizo ganar buena fama en la Cámara: “quien golpeaba al gobernador, golpeaba a los Veracruzanos” y nosotros estábamos ahí para salvaguardar los intereses de nuestro estado y de los mexicanos en su conjunto.
Esa diputación tuvo dos coordinadores: Guillermo Zúñiga Martínez que estuvo por poco tiempo y que al ser llamado para ser Secretario de educación de Veracruz, le tocó el turno de Coordinador al Lic. Salvador Mikel Rivera. Legislatura que se distinguió por un alto trabajo legislativo y por su constante participación en tribuna, porque todos éramos especialistas en un tema, lo que hacía que el líder de la fracción priista de la Legislatura, Humberto Roque Villanueva, se sintiera apoyado por la diputación veracruzana, porque siempre había alguien experto o experimentado con quien contar para debatir un tema en el estrado, frente a una oposición seria y combativa.
Una diputación que dejó las bases constitucionales para la reforma del estado y en especial para la transición democrática, que se dio en los siguientes años; que definió los árbitros de la democracia, los tribunales electorales; que estableció reformas importantes al código penal, a la ley forestal y a los instrumentos de sustentabilidad; una diputación que inició con las cuotas de género que sentaron un precedente para lo que hoy se tiene en avances en la paridad. Una legislatura que sacrificó su capital político, por el interés nacional, que obligaba a sanear las finanzas nacionales y enfrentar la crisis económica del momento: la devaluación de 1995, que obligó al Estado a aumentar el IVA a los productos de consumo (sin afectar los alimentos de la canasta básica ni las medicinas) un 5 % más que lo que tenía hasta el momento. Una legislatura de la cual salieron muchos gobernadores (de todos los partidos), Senadores, Secretarios de Estado, etc.
Eran otros tiempos. Tiempos de códigos de honor y de ética en el servicio público. Tiempos que se extrañan. Y que privilegio, haber tenido la satisfacción de haber sido parte de esas generaciones de gran valor individual, profesional y político.
La amistad y productividad de toda esa diputación, trascendió con el tiempo. En el caso de los diputados veracruzanos, nos reunimos cada año, fuera en Xalapa o en Xico, la encomienda ha sido venir de todos los puntos del estado y del país, para convivir y vernos con el mismo gusto y afecto de siempre. Por eso hoy, que faltan 3 de ese extraordinario grupo, nos sentimos tristes y lamentamos sinceramente su ausencia.
Próximamente nos volveremos a reunir, pero faltarán en la mesa nuestros entrañables amigos: Memo, Pedro y Salvador, pero les recordaremos como hombres probos y valientes, porque lucharon como buenos guerreros hasta el final. Hombres que nos dejan como mejor legado, su ejemplo, pues nos enseñaron a ser perseverantes sin importar las circunstancias y sobre todo nos dejaron el recuerdo de una inquebrantable amistad.
Hoy, ofrecemos nuestro más sentido pésame despidiendo con gran tristeza a nuestro querido amigo Salvador Mikel Rivera. Para su esposa Mónica Mastache, sus hijos: Kalinka, Salvador y Daniela y familiares, un abrazo solidario.
Dios les de consuelo.