A punto de iniciar sus respectivas campañas ya quedaron definidas las candidaturas para el Gobernador de Veracruz, siendo un total de siete las propuestas y colores que buscarán ganarse la voluntad popular. Entre ellas ubico a tres que abanderan el cambio y a cuatro con aires continuistas: Los aspirantes de la coalición PAN-PRD, MC y Morena claramente tienen intenciones de cambio, su acceso al poder local sería una ruptura con la hegemonía tricolor; es muy diferente con los otros suspirantes donde se localiza al heredero directo del oficialismo y a tres que tienen como sello común la intención de restar u obstruir votos a Yunes Linares.

Mientras en el bloque de candidatos oficiales (4) se busca dispersar el voto opositor en las filas del cambio solo con la coalición este es posible; esto es, que la fuerza electoral en tendencia que puede lograr el cambio real, hacerlo posible, es la coalición denominada «Rescatemos Veracruz». Si el objetivo es lograr la alternancia en el gobierno, la simpatía y adhesiones mayoritarias se van a sumar a la candidatura de Yunes Linares. No desmerecen las otras opciones del cambio, son respetables, pero sus posibilidades de obtener la mayoría son mucho menores, teniendo que conformarse con algunas posiciones legislativas sobre todo de corte plurinominal.

Dadas las condiciones tan precarias para elecciones libres en Veracruz, lo ideal y coherente sería unir a las oposiciones reales sin distingos de siglas, priorizando las circunstancias y agendas locales. Sería un acto supremo de humildad con una dosis suficiente de urgente y vital pragmatismo para crear condiciones más democráticas en elecciones posteriores y el ejercicio del poder con transparencia, eficacia y beneficio colectivo. Eso es el cambio posible, no ideal ni testimonial; sin espejismos ideológicos y con la vista en Veracruz.

Las elecciones son fundamentales en todo momento para darnos gobierno y representantes comprometidos con la democracia, debemos valorar a fondo nuestro voto, ubicar su importancia y ser muy exigentes con los partidos y los candidatos. Para una vida pública sana y libre la condición son las elecciones libres, la expresión sin condiciones y con consecuencias de la voluntad popular. Hay que demandar debates entre los candidatos, exigirles propuestas claras y razonables, que digan el que y el cómo. Debemos ser implacables con la manipulación clientelar de los programas y las obras, garantizar condiciones de libertad para la emisión del sufragio.

Como ya hemos visto lo que hagamos o dejemos de hacer respecto del voto, de las elecciones, termina por afectarnos a todos, teniendo que padecer experimentos autoritarios y cleptocraticos. Esta es una grandiosa oportunidad para hacer algo por todos, de pensar en la entidad que le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Yo sí quiero ver un gobierno distinto a lo que hemos conocido, respetuoso de los derechos humanos, democrático, legal y eficaz; quiero que los funcionarios sean los más capaces, que en los órganos autónomos estén los idóneos, que tengamos seguridad y renazcamos colectivamente. Eso es posible, lo tenemos a la mano.

La alternancia es una condición invariable para que Veracruz viva una transición a la democracia en lo inmediato; no puede ser el promotor de esa etapa política de Veracruz el candidato oficial al ser representante y garante de los intereses del sistema; los partidos paleros y sus candidatos trabajan en sentido contrario a la democratización. Los partidos independientes que proponen cambios tienen condiciones distintas y con limitaciones; dos de ellos, con todo y sus buenas intenciones, no tienen el posicionamiento y la proyección para ganar la mayoría. Es evidente que la única fuerza política con capacidad para lograr la alternancia es la alianza PRD-PAN. Si lo logra, como espero, adquiere responsabilidades grandes ante la ciudadanía, sobre todo por las desastrosas condiciones políticas y sociales en que se encuentra nuestra entidad; va a tener con qué lidiar, todo un reto de sensibilidad e inteligencia, con las expectativas de justicia y bienestar que tiene la población veracruzana.

De primordial importancia democrática es fomentar la más amplia, libre y contundente participación de la ciudadanía; a golpe de votos será posible el cambio en Veracruz.

Ufa.1959@nullgmail.com

Recadito: De no entender la reaparición del fantasma del Prd rojo, queriendo perder lo poco avanzado.