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Inician las campañas políticas por la mini gubernatura de Veracruz y 7 candidatos se ubican en el arrancadero con el ánimo de convencer a los electores con sus “buenas intenciones”. Todos de alguna manera ya han participado en otras campañas y se puede suponer que ya saben de qué se trata el asunto. “decir a los electores lo que quieren escuchar; prometerles lo que ellos esperan que se les prometa y enfundarse en el uniforme de súper héroe para hacerle justicia al pueblo”.

Las propuestas, las promesas y compromisos serios, surgen de la idea del candidato o de su equipo de colaboradores respecto a las necesidades que suponen, pero muy pocas veces se pueden aterrizar por el desconocimiento a detalle, porque cada lugar, cada zona, cada barrio o colonia tienen problemas propios y esos no están incluidos en el discurso político, porque las más de las veces los candidatos las desconocen.

Quienes sí las conocen de primera mano porque ahí viven y tienen la percepción de lo que se necesita hacer y cómo se puede hacer, éstos no tienen voz y lo único interesante que tienen es su voto.

Y aunque estas personas comprometidas con su comunidad tengan algo que proponer, no existen los mecanismos para hacerlo y se ven limitados a hacer su planteamiento en una hojita, acudir a los “meetings” para corretear al candidato, librar la barrera humana que representan sus cuidadores y entregarle su hojita de papel; que lo más probable es que acabe en un cesto de basura.

Campañas cibernéticas

La tecnología hoy nos permite conectar y comunicar a candidatos con los ciudadanos usuarios de Internet, los cuales representan un 76.2% de la población entre los 18 y 74 años, por lo que la gran mayoría de las campañas electorales modernas basan su estrategia en ésta modalidad, alcanzando un impacto relevante.

Internet, especialmente las redes sociales, se han convertido en un medio excelente para la protesta y el reclamo, pero también para la búsqueda de alternativas y de propuestas, principalmente por la mayor libertad de expresión y por la percepción de que su mensaje, reclamo o propuesta será visto.

Por lo tanto, puede considerarse como normal que un candidato que logre inspirar la confianza del electorado para que éste se exprese libremente y que en consecuencia reciba respuesta a ello, logre captar mayores simpatías que su propio partido político, el cual es un ente frío y sin personalidad propia. Cada vez son menos los casos en que pudiera manifestarse una mayor simpatía hacia el partido que hacia su candidato.

El candidato que establezca un canal de comunicación de dos vías, con la apertura de crítica y reclamo, pero también incluyente en ideas y propuestas, podrá recuperar la confianza del electorado respecto a la viabilidad de un cambio verdadero, más allá de las viejas y gastadas promesas de siempre.

Construir estos puentes de comunicación que animan a los ciudadanos a pensar, diagnosticar y proponer, hizo posible la creación de Dígaselo.com La plataforma que da voz a los ciudadanos.

DIGASELO.COM es una plataforma tecnológica que Lleva los planteamientos del ciudadano a donde quiere que sean escuchados. DIGASELO.COM es gratuito y se puede descargar en tablets o celulares.

A través de DIGASELO el ciudadano podrá presentar quejas, hacer sugerencias o peticiones, señalar sitios con necesidad de atención, denunciar omisiones en la prestación de servicios públicos, pero también podrá manifestar su reconocimiento a los servidores públicos por la respuesta recibida.

¿Tiene algo que proponer? DIGASELO a la persona indicada. ¿Tiene algo que reclamar? DIGASELO al funcionario o servidor público. ¿Tiene alguna inquietud? DIGASELO al candidato que considere puede darle cause.

Los ciudadanos debemos cambiar el paradigma y en lugar de sólo escuchar discursos y promesas, hacer valer nuestra voz para proponer y también para exigir. A Veracruz le urge una sociedad más participativa y comprometida. Ese es mi pienso.