Debemos verdaderamente de plantearnos si es que el País que actualmente tenemos es el que queremos dejarles en un futuro a nuestros hijos, pero sobre todo si este es el mundo en el que queremos vivir.
Tal parecería que nos estamos conformando con lo que tenemos y lo poco con lo que contamos, de pena ajena son los múltiples sucesos ocurridos en diversos puntos de nuestra geografía nacional. Pero más que eso, seguimos dando una imagen hacia el exterior, de País conflictivo y nocivo, en donde otros países recomiendan a sus connacionales viajar tomando sus precauciones o de plano no viajar a México, debido a lo peligroso que es en estos momentos hacerlo.
El más reciente conflicto es el ocurrido en Oaxaca, pero no solo esta ese estado conflictivo, también hay problemas en Michoacán, Veracruz, Tamaulipas, Ciudad de México, Monterrey, Sonora, etc., la lista es interminable, por todos lados hay problemas, y de todo tipo, corrupción, violencia de género, secuestros, asaltos, narcotráfico, entre otros muchos más.
Lo que se quiere hacer notar no solo es la problemática existente, sino, por un lado la pérdida total y absoluta de valores de una sociedad lastimada y agraviada por todo lo que sucede, y por otro lado, la falta de poder de negociación de un gobierno completamente desacreditado, señalado, vilipendiado y corrupto (y aquí me refiero a todos no solo a uno solo), lo que hace que pocos o más bien, muy pocos diría yo, sean los que puedan acreditarlo como un facilitador o negociador social ante la ciudadanía.
Desde hace mucho tiempo en México, no existe un personaje capaz de unificar criterios que den como resultado la interacción de forma adecuada entre sociedad y gobierno, que cohesione, que transparente el dialogo social, que la gente lo vea como ese personaje leal, honesto, transparente y verdadero enlace social, no lo hay se ha perdido y no ha regresado, desde hace muchísimo tiempo, es decir en pocas palabras no tenemos en quien creer y menos en quien confiar.
Lo cierto es que algo se tendrá que hacer con urgencia, si es que se quiere aun recuperar el rumbo perdido, el País donde vivimos no merece lo que está pasando, no merecemos vivir como estamos viviendo, en una constante zozobra, miedo, e inseguridad, recuperemos nuestra esencia, recuperemos al México de antaño. Dejemos de lado los proyectos personales, los intereses mezquinos, hagamos algo por encontrar el verdadero rumbo del dialogo y la convergencia entre ciudadanos y gobierno, antes de que el destino nos alcance, sino lo hacemos así, lo lamentaremos. Al tiempo. Correo electrónico: bernardobellizzia@nullhotmail.com