1) Ya no eres hipocondriaco, ya estás enfermo. 2) No tienes que ceder tu asiento a ningún anciano. 3) El cuurrículum te importa un carajo, ya no te darán trabajo. 4) Tus secretos estarán seguros con tus amigos, ellos tampoco se acuerdan. 5) Puedes vivir sin sexo, pero no sin tus anteojos. 6) Si haces una fiesta tus vecinos ni se enteran. 7) Tu ropa jamás pasa de moda. 8) Tu dotación de neuronas activas llegó, por fin, a una cantidad manejable. El correo lo envió Rafael «Petunia» Hakim.