«Con Luis Videgaray, el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya, en la ventanilla del dinero, se convirtió en la llave de los gobernadores y legisladores del PAN que quisieran llegar a Hacienda. Anaya tenía derecho de picaporte con Videgaray. Ningún otro panista tenía acceso a esa Secretaría si no iba acompañado de Anaya. Sin Videgaray en Hacienda, Anaya se quedó sin una base estratégica, por lo que ayer fue a ver al nuevo Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, al frente de los 11 gobernadores en funciones y electos del AN para tratar el tema del Presupuesto de la Federación en 2017. Anaya sabe que su candidatura para el 2018 depende mucho de esta interlocución que tiene con Hacienda». Lo escribe Rubén Cortés en «La Razón».