No se miden algunos hombres púbicos, jugadores, actrices o políticos con algunas declaraciones que denotan su supuesta «grandeza» y que en realidad es la actitud de un «patán» cualquiera como persona, independientemente de sus capacidades para jugar, actuar o hacer política. «Fallé el penal de la Copa del Mundo en 1986» y mostré que era humano»… «No marches simpatías» Hugo Sánchez.