*Del Papa Francisco: “Que nuestros ojos puedan llenarse de maravilla, como los pastores de Belén, contemplando en el Niño Jesús al Hijo de Dios”. Camelot.

JALAR LA HEBRA (YUNES Y LORET DE MOLA)

La mañana del viernes, en Televisa, que todo lo puede y todos la ven, el sagaz comentarista, Carlos Loret de Mola, entrevistaba a Miguel Angel Yunes Linares. Gobernador y comentarista se veían las caras en ese mismo sitio donde el antiguo góber llegó a rendir la plaza y decir que no huiría, que enfrentaría su proceso penal. Al otro día huyó, como es sabido de todos. En ese noticiero mañanero, Loret apretaba a Yunes por saber de un crédito que se había pactado con bancos nacionales y el comunicador quería saber a qué plazos y a qué intereses y cómo, cuándo y dónde y hasta la pluma con que lo firmó, y el de Soledad le contestaba como aquella rola de Nat King Cole: “Quizá, quizá, quizá”, y se le escabullía como se escabulle Leo Messi a sus adversarios en el campo, porque, casi decía que era secreto de estado veracruzano. Qué va, enterará a su debido tiempo al Congreso de los Diputados y al pueblo veracruzano. Poco a poco Veracruz está retomando la calma. Al menos la de las incertidumbres políticas. Hace unos días que ya no aparecemos en el top ten de la maldad porque, lo escribí una vez, el tiempo en el que un gobernador llega (seis meses) y otro entrega es muchísimo para estarse dando de catorrazos, como diría Minga, una gente de mi pueblo, y hubo vacío de poder. Habló Yunes de cómo desmadejó la hebra y rompió ese nudo gordiano, como Alejandro Magno, entonces platicó la forma que le ‘sacó la sopa’ a Moisés Mansur, cuando en Canadá habló bien y quedito después de no haber comparecido en Nueva York, tierra de Trump, y sin hacerle manita de gato ni darle las tres cachetadas de rigor (la primera es para que hable, las otras dos para que se calle), Moisés rompió las tablas como la escena bíblica plasmada en un retrato de Rembrandt, y cantó. Ese nudo nadie lo desataba. Alejandro Magno pasó por Gordión y escuchó de esa leyenda. Todos con sus manitas lo intentaban. Tras estar un rato mirando el nudo, Alejandro sacó su espada y cortó el nudo con ella. Al hacerlo, dijo en voz alta: “tanto monta desatarlo como cortarlo”. Se dice que esa noche el cielo se llenó de rayos que todos atribuyeron al beneplácito de Zeus por aquella solución, aquí dicen que en Televisa, cuando Yunes Linares desveló los nombres de los presuntos implicados y la forma de interrogarlos, hubo un apagón de segundos, como el de Zeus. A Fidel dijo que le busca tres o cinco pies al gato, y de JDO aceptó que es la PGR la que debe encargarse de su búsqueda y detención. Y habló de que, por sus hijos, debía entregarse y devolverle a los veracruzanos lo sustraído. Duro. Él, por lo pronto, anda del tingo al tango y no para. Toma líneas aéreas como cualquiera de nosotros para ir a CDMX, porque comentó que ir en avión privado y helicóptero, que lo esperaría en Toluca, costaba 300 mil pesos ese vuelo. Y aquí hace falta esa lana, para aguinaldos y pagos pendientes.

LOS CANDIDATOS CORDOBESES

En Córdoba, hace unos días vino el dino mayor, Felipe Amadeo Flores Espinosa, presidente del PRI estatal, oriundo de Cotaxtla, que también es pueblo, y sobrino de Roque Flores Armida, mi amigo; se le vio por Los Portales siempre acompañado de su inseparable, el famoso Diablo Vázquez. Hubo una comida misteriosa y a puerta cerrada en la casa de Marco Martínez, a la que convocó su compadre, Octavio Burguete, un priísta de cepa, cordobés. Junto con Emilio Fanjul, otro tricolor. El invitado fue Guillermo Rivas Diaz, el hombre fuerte del Grupo ‘Breve Espacio’, donde para entrar, en primera hay que tener chequera de nueve ceros y hay que dar santo y seña, como en El Vaticano, y persignarse con una pila de agua bendita que fijan en la entrada, se ignora si la bendijo el Obispo o un Cura normal. De ese poderoso Grupo, que ha puesto alcaldes y diputados y hasta agentes rurales y tránsitos de cruceros, forma parte el ingeniero de profesión y alcalde sietemesino de Córdoba. A Rivas se lo pelean y lo disputan como a Cristiano Ronaldo. El PRI lo quiere como su abanderado para la alcaldía que viene, pero anda tan cotizado que, cuentan los Walter Mercado futuristas, el PAN también lo requiere, apoyado por el empresario Jorge Karam. Hagan sus apuestas y cierren las puertas. Lo que es un hecho es que Guillermo siempre soñó con ser alcalde, para emular a su antiguo socio, Juan Manuel Diez, que en Orizaba reinaba como los peces en el rio, en aquel entonces y ahora. Se le hizo a Rivas, pero quiere la segunda vuelta. Fue buen alcalde sietemesino, ni duda cabe, dice que si lo dejan tres años o cuatro o 17, transforma Córdoba para verla como Nueva York, pero sin rascacielos, y pondrá un Teleférico como el de Chahin.

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