«Junto con las redes sociales aparecieron grupos afines a ciertas actividades: estudiantes, académicos, periodistas y médicos, entre otros. Pero también llegaron al ciberespacio activistas, con una ideología y finalidad social o política clara, así como la contraparte: grupos de «troles» o «porros cibernéticos que parecen no tener lógica». Lo comentan en ¿Será? de «24 Horas».