«En el Foro Mundial de Davos, hubo una encendida defensa de la apertura comercial y la globalización, y una fuerte crítica contra el proteccionismo. Paradójicamente, en el país adalid del capitalismo y de la apertura comercial, su presidente electo, Donas Trump, está tocando las campanas para que se cierren las fronteras y los mercados. El mismo magnate que construyó buena parte de su fortuna aprovechando los tratados comerciales con otros países, ahora quiere que Estados Unidos se encierre en sí mismo y se quiere mirando su ombligo comercial». Lo comentan en «Templo Mayor» de Reforma.