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Crónica del Poder

•En sesión solemne, la diputada María Elisa Manterola Sainz dio lectura al texto histórico del Senador que exhortó a sus compañeros a actuar en contra del mal gobierno de Victoriano Huerta.

En sesión solemne, las diputadas y diputados de la LXIV Legislatura de Veracruz, a través de la diputada María Elisa Manterola Sainz, rindieron homenaje al senador chiapaneco Belisario Domínguez Palencia, a 104 años de su fallecimiento.

En la sesión –celebrada en la sala “Venustiano Carranza”- la presidenta de la Mesa Directiva dio lectura al discurso histórico mediante el cual el Senador de la República exhortó a sus compañeros a reflexionar y actuar en contra del mal gobierno de su tiempo.

Conforme al discurso histórico, “durante el gobierno de don Victoriano Huerta, no solamente no se hizo nada en bien de la pacificación del país, sino que la situación actual de la República es infinitamente peor que antes.

“La Revolución se ha extendido en casi todos los estados; muchas naciones, antes buenas amigas de México, rehúsanse a reconocer su gobierno, por ilegal; nuestra moneda encuéntrase depreciada en el extranjero; nuestro crédito en agonía; la prensa de la República amordazada, o cobardemente vendida al Gobierno y ocultando sistemáticamente la verdad.

“Nuestros campos abandonados –continúo el discurso–; muchos pueblos arrasados y, por último, el hambre y la miseria en todas sus formas, amenazan extenderse rápidamente en toda la superficie de nuestra infortunada patria”.

“El pueblo mexicano no puede resignarse a tener por presidente de la República a don Victoriano Huerta, al soldado que se apoderó del poder por medio de la traición y cuyo primer acto al subir a la Presidencia fue asesinar cobardemente al Presidente y Vicepresidente legalmente ungidos por el voto popular”.

Al continuar con la lectura, indicó: “la Patria os exige que cumpláis con vuestro deber, aún con el peligro y aún con la seguridad de perder la existencia.

“El mundo está pendiente de vosotros, señores miembros del Congreso Nacional Mexicano, y la Patria espera que la honraréis ante el mundo, evitándole la vergüenza de tener por primer mandatario a un traidor y asesino”.

La noche del 7 de octubre de 1913, el senador Belisario Domínguez fue sacado de su habitación en un hotel y conducido al cementerio de Xoco, en Coyoacán, donde fue martirizado y asesinado cruelmente.

Sus verdugos, Gilberto Márquez, Alberto Quiroz, José Hernández Ramírez y Gabriel Huerta sepultaron el cadáver, y hasta después de varias pesquisas de los senadores y los parientes y amigos del legislador, fue descubierta la verdad de los hechos.

Al finalizar la lectura del discurso histórico, diputadas, diputados y asistentes a la sesión, guardaron un minuto de silencio en memoria del Senador.

VIDA Y OBRA DE BELISARIO DOMÍNGUEZ PALENCIA

Nació en Comitán, Chiapas, el 25 de abril de 1863. Hizo sus primeros estudios en la escuela particular del profesor Francisco Gutiérrez, en su ciudad natal.

Cursó la preparatoria en el Instituto Literario y Científico del Estado, en San Cristóbal de las Casas. De 1879 a 1889 cursó en París sus estudios profesionales.

El 17 de julio recibió su título de Médico Cirujano y Partero, y regresó a México. El 26 de febrero de 1890 llegó a Veracruz y luego instaló su consultorio en Comitán.

Con grandes ideas filantrópicas, de servicio social y deseos de servir a los más pobres, emprendió largos viajes para llegar hasta las zonas marginadas.

Fundó el periódico “El Vate”, donde publicó artículos contra el presidente Porfirio Díaz y el gobernador porfirista de su entidad, Rafael Pimentel.

Digno correligionario de los hermanos Flores Magón, Librado Rivera, Alfonso Cravioto y Antonio Díaz Soto Gama, Belisario Domínguez se distinguió por la solidez de sus argumentos y la valentía con que los defendió.