Una de las preguntas obligadas de este espacio de Lunes de Mujeres es: ¿Has sufrido violencia política? Podría decir que el 90 por ciento de las mujeres con las que he platicado me ha contestado de manera afirmativa. Por mencionar algunas féminas recuerdo a Erika Ayala Ríos, Ruth Callejas Roldán, Cinthya Lobato Calderón y hasta la rectora de la UV, Sara Ladrón de Guevara. No han importado los colores partidistas ni la profesión o experiencia, pues en algún momento de sus vidas esta violencia se hizo presente en su trabajo y en su vida profesional.

Solamente recuerdo a la maestra Silvia Domínguez López la única que manifestó no haber sufrido violencia política. ¡Y eso que tiene una gran trayectoria!

En este mismo espacio, a principios de diciembre del año pasado, preguntaba al diputado José Kirsch Sánchez cuál era su motivación para hacer una iniciativa de violencia política. Su preocupación consistió en que a pesar de que la mujer en Veracruz tiene los mismos derechos que el hombre, cuando aspira a algún cargo, es menospreciada, incluso insultada o se le tratan de violar sus derechos y no dejarla participar.

Fue la pasada legislatura la que aprobó la inclusión de la violencia política dentro de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Veracruz; sin embargo, estaba pendiente su tipificación a efecto de sancionar a quien o quienes incurran en este supuesto, razón por la que el diputado Kirsch propuso establecerla como delito en el Código Penal para el Estado de Veracruz.

Hoy en Veracruz ya se puede castigar la violencia política contra las mujeres, pues la iniciativa del diputado Kirsch fue aprobada con 24 votos a favor, ninguno en contra, pero sí con 16 abstenciones, entre las que se encuentran todos los diputados de la fracción de Morena, algunos del PRI y otros del grupo Juntos por Veracruz. ¿Por qué las diputadas de Morena no votaron a favor? Este sí es un dato curioso, pues antes de abstenerse como fracción de Morena, deben pensar en sus representadas, en las mujeres y en todas aquellas morenistas que seguirán sus pasos dentro de la política. Por ese motivo me atrevo a recomendar una excelente columna de Sara Lovera titulada “Mujeres contra mujeres: desatino y desmemoria”. ¿O acaso las diputadas de Morena sufrieron violencia y se abstuvieron?

Aunque aplaudo la iniciativa como un hecho histórico en Veracruz, la verdadera historia se dará en su aplicación y en el levantamiento de la voz de las mujeres que la padecen.

Basta leer las noticias en este periodo electoral de inscripciones para diversos cargos de elección popular y darnos cuenta de que se está restringiendo e impidiendo el ejercicio de sus derechos político-electorales de muchas mujeres de todo el estado al inducirlas u obligarlas a tomar decisiones de la misma índole en contra de su voluntad o de la ley.

Pareciera que la violencia política ya se oculta bajo los argumentos: “Por el bien del partido”, “Hay que sumarse al proyecto”, “Nos unimos al candidato”, “Él es el que mejor nos representa”, “Por el bien común”. No sé usted, pero desde mi opinión, allí está la verdadera violencia política, la cual no creo que sea castigada nunca… claro, al menos que nosotras sigamos permitiéndolo.

*Tiran a Anilú

Así tituló Notiver a ocho columnas la declinación de Anilú Ingram Vallines al no registrarse como precandidata al Senado de la República. Pero ¿Qué le pasa al PRI que dentro de sus amarres políticos se lleva a gente trabajadora entre las patas? ¿Y así quieren obtener votos en el estado?

Cuatro mujeres se mencionaban para el Senado por el PRI: Anilú Ingram, Elizabeth Morales, Sonia Sánchez y María del Carmen Pinete.

Al final se inscribió solamente Pinete como precandidata, pero eso sí, flanqueada por Agustín y Alfredo Herrera Beltrán. ¿Alguna duda de quién es su padrino político? Y disculpe la pregunta, pero si vemos su trabajo legislativo como diputada federal, en la página del Congreso se puede observar que se ha adherido a varias iniciativas partidistas, pero solamente presentó la iniciativa de propuesta para que los municipios cobren por servicios derivados de la prestación de servicio de alumbrado público. De allí p’al real: Nadita de Nada.

* Bien por Sheila Flores Tenorio

Una de las jóvenes priístas que sí trabajan y que se ha comprometido a combatir la imposición de mujeres poco preparadas, se inscribió como precandidata a la diputación federal por el Distrito IV Veracruz acompañada de sus amigos y familiares. Sheila recibió en septiembre del año pasado el galardón Napolitans Victory Awards 2017 como una de las mujeres influyentes en Latinoamérica.

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