Eran aproximadamente las diez, cuando ella caminaba tranquilamente por la acera de la Prolongación Jiménez Sur de la colonia Adolfo López Mateos en el Puerto de Veracruz, mientras veía su celular. Posiblemente mandaba un mensaje de que ya iba a casa. Cinco segundos bastaron para que ella sintiera un jalón de cabello e inmediatamente una llave china en el cuello, lo que le hizo casi desmayarse y no poder oponerse ante el jalón hacia el lote baldío y oscuro.

De inmediato vinieron los golpes para someterla… uno tras otro… en la cara, los brazos, en las piernas y el vientre. ¿Por qué tanto odio? A pesar de pedirle que parara, él no la escuchaba y entonces vinieron las mordidas… por todo el cuerpo. A pesar de ello, no lograba callarla.

Su cuerpo adormecido por el dolor ya no sintió cuando la penetró y terminó. Aún después, los golpes siguieron… ahora fueron patadas. Ella tenía que callarse para que él escapara.

Dolor, indignación, coraje, rabia y hasta ganas de vomitar sentí al ver el video que circula en redes.

Precisamente esos veintidós segundos muestran la inseguridad con la que vivimos las mujeres, no solamente en Veracruz, sino en todo el país.

Ahora escucho comentarios en redes como: ¡venía distraída con el celular! ¡Debería haberle pegado en los huevos y salir corriendo! ¡No debería caminar sola a altas horas de la noche! O hasta sugerencias como la de que “las mujeres deberían aprender artes marciales para defenderse”. Y diríamos por allí “¿con qué ojo$?” ¿Acaso somos culpables de toparnos con una bestia que se dice venía alcoholizada? ¿Su estado de ebriedad le da derecho a tomar a una mujer que circula por la calle que puede ser usted o yo o alguien de su familia?

El culpable ya ha sido identificado y detenido por las autoridades estatales. Pero ¿Cuántos “Adanes” siguen aún sueltos a la “caza” de otra mujer?

En México, el 51.4 por ciento de la población somos mujeres; en Veracruz, el 51.8 por ciento, y por desgracia a cualquiera nos puede suceder. Pero ¿a quién le importa lo que nos suceda?

Este cuestionamiento me lo hacía precisamente porque ayer que iniciaban campañas los cuatro candidatos a la gubernatura, no escuché propuestas para prevenir la violencia contra las mujeres; tan sólo un par de palabras del candidato de la Coalición Por un Veracruz Mejor, José Yunes Zorrilla y de Ricardo Anaya con Miguel Ángel Yunes Márquez, candidato de la Coalición por Veracruz al Frente.

Ojalá y los candidatos tengan presentes a las mujeres, pero no sólo porque representamos el 52 por ciento del padrón electoral, sino porque estamos en una situación crítica de violencia extrema.

Desde este espacio, hago un llamado a los candidatos para que sus propuestas tengan enfoque de género y no sólo se la pasen con denostaciones y acusaciones, pues eso no evita la violencia… al contrario.

Por cierto, ¿De quién será la camioneta Nissan Tipo NP300 con caja metálica que ayer domingo entró a toda velocidad al estacionamiento de la Unidad Habitacional donde vivo y tomó fotos a mi camioneta? Ni en casa estamos seguras…

caballero_brenda@nullhotmail.com

@NumerosRojos_BC