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Notimex

La administración del presidente Donald Trump considera un nuevo plan que podría separar a padres e hijos en la frontera con México, a fin de revertir los crecientes números de inmigrantes que intentan ingresar ilegalmente a Estados Unidos, reportó hoy The Washington Post.

Una de las opciones bajo estudio es detener a las familias que buscan asilo, mantenerlas unidas durante 20 días, y después darles la opción de permanecer en detención junto a los niños durante meses o años a medida que avanza su caso de inmigración o que estos sean llevados a albergues y entregados a otros familiares.

La secretaria de Seguridad Interna (DHS), Kirstjen Nielsen, quien clausuró este viernes la Segunda Conferencia sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, declinó responder preguntas de los periodistas al respecto, a pesar de que la ceremonia había sido programada como rueda de prensa.

Sin embargo, la portavoz del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Katie Waldman, no desmintió la información.

“Existe en este momento una crisis en nuestra frontera sur conforme encontramos números crecientes de adultos que ingresan ilegalmente con niños”, dijo Waldman.

“El DHS continúa sus esfuerzos para hacer cumplir la ley humanamente y continuará examinando un abanico de opciones para asegurar nuestras fronteras nacionales”, puntualizó.

El nuevo plan fue descrito al diario por funcionarios de la administración Trump como una “opción binaria”, que es considerada junto con otras propuestas debido a la “frustración” del mandatario por el estado de la seguridad fronteriza.

Los funcionarios aclararon, sin embargo, que no están planeando revivir el polémico problema de separación de las familias, que fue puesto en marcha por la administración Trump a partir de abril pasado y que derivó en órdenes judiciales para la reunificación de familias.

“Pero se sienten presionados a hacer algo y los funcionarios dicen que el asesor de la Casa Blanca, Steven Miller, está abogando por medidas más duras, porque cree que las separaciones de la primavera funcionaron como un disuasivo efectivo”, apuntó el Post.

En el marco de la Conferencia sobre Prosperidad y Seguridad en Centroamérica, tras ser consultado por la prensa al respecto, el subsecretario mexicano de Gobernación, José Luis Stein, dijo que México no acepta medidas que pudieran afectar los derechos humanos de los migrantes.

“Vi a la secretaria Nielsen preocupada totalmente y en contra totalmente de la separación de familias, todos tenemos ese consenso ahorita de no permitirlo”, añadió Stein.

Durante la primera jornada de la conferencia, el mandatario de Honduras, Juan Orlando Hernández, pidió al vicepresidente estadunidense Mike Pence completar la reunificación de 119 niños hondureños separados de sus padres. El canciller mexicano Luis Videgaray se sumó al planteamiento.

Al menos dos mil 500 niños migrantes fueron separados de sus padres como parte de la política migratoria “tolerancia cero”, hasta que fue zanjada por los tribunales, la mayoría fue reunido con sus familias. Otros 13 mil se encuentran en albergues debido a que llegaron sin compañía a la frontera.

El número de familias migrantes que han sido arrestadas y acusadas de cruzar ilegalmente la frontera aumentó 38 por ciento en agosto pasado.

A menos de un mes de las elecciones legislativas de noviembre próximo, el presidente Trump ha retomado el tema de la migración y la construcción del muro en la frontera como uno de sus asuntos más recurrentes en una cadena de apariciones públicas en estados electorales clave.