El médico les dice al par de viejitos que están bien de salud, pero la viejita señala: -sí, pero a los dos ya nos falla la memoria. . El doctor les recomienda que apunten las cosas. Ya en casa, en la madrugada, ella se despierta, y le dice al esposo: -me gustaría tomar una bola de helado con vainilla..- Voy ahora mismo a la cocina, dijo él. -Está bien… pero ¡apúntalo!.. -No digas tonterías, no hace falta. -También ponle fresas, pero apúntalo. No me hace fata- El viejito va a la cocina y al rato aparece con un plato de huevos fritos con jamón.. La viejita, al verlo, le reclama. -¿Ves lo que pasa por no apuntar las cosas?… ¡se te olvidó el pan tostado!”. Lo publican en “Auge de Vida!.