DRA. CLAUDIA VIVEROS LORENZO// SIN MEDIAS TINTAS.

Aprendo, luego existo.

 

 

El índice de desempleo en nuestro país crece y crece. La especulación de que no se debe invertir demasiado en la capacitación es más fuerte cada día. Muchos se esconden en la postura de creer que de nada sirve aprender demasiado, de estudiar con ahínco, pues no se recibirá la remuneración correcta. Creo que aquí hay varias ideas equivocadas.

 

La primera en torno en el fin. ¿Por qué se estudia? ¿Solo por el dinero que se recibirá a cambio o por la grandeza evolutiva del acto? Mandamos a los niños a la escuela por obligación, y desde ahí les enseñamos a perseguir notas escolares, que muy en el fondo son superfluas y que no son evidencia consistente del aprendizaje. Enseñamos a los pequeños a ver el proceso como un “deber”, y debería ser todo lo contrario. La experiencia del conocimiento es un acto de desarrollo personal que a futuro replicará en la sociedad en la que mueves y esto llevará a la creación de un mundo mejor. Es una realidad, si educarnos no sirviera, pues seguiríamos viviendo en las cavernas, cazando por el puro instinto de supervivencia, viviendo una vida plana.

 

La segunda postura, es un espejismo neoliberal en la que nos pintan que el éxito va de la mano con el poder adquisitivo, sino recibes un gran sueldo que te permita tener los “lujos” deseados eres un fracasado. Error garrafal. Por que ¿qué es un lujo? ¿Tener una casa de seis habitaciones con tres coches en el garaje o ser un erudito en un tema especial, dando cabida a manejar información con la capacidad de comprensión a un alto nivel que no permita que cualquiera nos puede mal influenciar?

 

Conocer nos hace fuertes. Distintos. Críticos con nuestro entorno y propositivos. El saber es el mejor regalo de vida que cualquier ser humano puede obtener, y nadie nos lo dará más que nuestra consciencia y empeño. ¿Cuantas oportunidades de adquirir conocimiento tiene a la mano? Si lo reflexiona son inmensas. Están ahí y no hay que dejarlas pasar. Algunas pueden ser con un empeño a largo o mediano plazo, pero también existen diferentes opciones donde podemos ir enrumbando ideas que nos servirán para decidir como vivir y a donde apostar. Podemos dejar de ver televisión basura, dejar de desperdiciar tanto tiempo de vida en las redes sociales leyendo noticias falsas o levantarnos del cómodo sillón de nuestras casas e ir al encuentro de nuestra plenitud. Distinguirnos al analizar, crear, proponer alternativas de mejora, que hagan nuestra vida y nuestro ser, más prodigiosos.

 

Capacítese para usted. Aprenda, y luego exista. No ande por la vida siendo uno más. Instituya un cambio para su persona y le aseguro que luego ese cambio se generalizará. Las cosas vendrán solas. Quizá estamos viviendo un momento de crisis y de poco crecimiento económico en el país, pero le aseguro que estar preparado para el cambio, lo hará ser una mejor alternativa cuando llegue el momento de florecer para México. Tenemos un país basto. Con muchos problemas de corrupción, de inseguridad, de violencia, no lo podemos esconder. Pero le aseguro, si todos tomáramos la postura de estudiar y de marcar ese cambio personal del que le hablo, todo cambiará. No pierda más el tiempo, póngase listo y tome el reto. Hágalo de a pocos, pero hágalo. De el ejemplo a los que tiene alrededor. Marque el camino, labre senderos. Si lo hacemos ahora, las futuras generaciones se lo agradecerán y sobre todo, usted mismo tendrá la satisfacción de haberlo logrado y de haber puesto ese grano de arena que construya un país que tiene todo para ser de los mejores del mundo. Creo firmemente que los mexicanos somos una raza fuerte, intrépida, luchona. Es el momento. Comentarios: draclaudiaviveroslorenzo@nullgmail.com