*Yo Mero no le tengo miedo al SAT ni al Avión ni a la 4T, le tengo miedo al piquete del mosquito del Dengue. Ese sí jode. Y mucho. Camelot.

DE LONDRES AL CONGRESO

Así podría llamarse este relato-crónica de una mañana en que llegué todo atarantado, como araña fumigada por el Jet Lag de las 10 horas de vuelo y del cambio de huso horario entre Inglaterra y México, que hizo que muy temprano al otro día, 6 de la mañana, horario de lechero (rememoré a los lecheros de mi pueblo, a cuaco (caballo) con los peroles y lloviendo, tapándose con su gabardina y el sombrero forrado y abriendo la tapa de los peroles para purificar un poco el agua que Dios manda, para que la ganancia fuera un poco mejor), partiera a Xalapa a una cita con la Comisión Estatal de Atención y Protección para los Periodistas (CEAPP). Nos acuartelamos temprano, como hacia Pep Guardiola cuando dirigía al Barcelona, para ver la defensa de los cuestionamientos de un grupo de diputadas, encabezado por María José Gamboa Torales, que preside la Comisión legislativa del Congreso a los periodistas, mujer muy de acuerdo con su forma de pensar y ser. Poco faltó para que, como en el Barcelona, cuando iba a una final, escucháramos el Nessum Dorma: “¡Disípate, oh noche! ¡Ocultaros, estrellas! ¡Ocultaros estrellas! ¡Al alba venceré! ¡Venceré! ¡Venceré!”, que les puso Guardiola mientras veía una parte del video Gladiador y salieron como locos a comerse el balón. Aquí no había luchas, ni vencedores ni vencidos, el Congreso en sus atribuciones convocó a la presidenta y el secretario ejecutivo y a los Comisionados, a presentarse a la guillotina, no, a presentarse al Congreso donde querían que se les explicaran algunas dudas, como la de no atender a los reporteros o trabajadores cesados laboralmente y una denuncia contra uno de los comisionados en el norte del Estado.

EL ALCALDE EN EL CONGRESO (ORIZABA)

Poco antes, al pie de la escalinata del Congreso me encontré al alcalde de Orizaba, Igor Roji López, esperaba entrar a la oficina del presidente, porque va por la aprobación de unos terrenos para construir el Estadio Azteca de Orizaba, un Chayote Bowl, donde muchos dicen, (me incluyo) que eso será un elefante blanco, porque Orizaba ni tiene equipo de futbol, ni de segunda y quizá de tercera, y con las penas que damos con los Tiburones Rojos mejor sería buscar espacios para los jóvenes deportistas con campos en todos lados. No le vaya a pasar con ese estadio como a aquella novela de hace añisimos, una brasileña de un personaje, Odorico Paraguasú, El Bien Amado, que como alcalde mandó a hacer el primer panteón del pueblo, Zucupira, y no le caía ningún muerto, para su mala suerte había panteón pero no muertos, no nos vaya a ocurrir aquí lo mismo, hay estadio pero no hay equipo. Llegó Maryjose por nosotros y penetramos a la sala del Congreso. La presidenta, Ana Laura Pérez Mendoza, como Pep Guardiola, llevaba su entrada explicando lo que ha hecho la Comisión en estos años que nos ha tocado vivir ahí. Luego la sometieron a bombardeo, las diputadas a lo suyo, cuestionando lo que no se ha hecho y reconociendo lo que se hizo. Poco más de hora y media y salimos goleados, más o menos un 5-0, nos arriaron duro pero está bien, hay que hacer un autoanálisis y autocritica para ver cómo nos ven por fuera, mas para ver cómo nos ven en el Congreso. Sabemos cada Comisionado que hacemos nuestro trabajo en las zonas donde nos toca auxiliar a los reporteros y fotógrafos y periodistas, al menos Yo Mero hablo por la zona centro, donde aquí vivo y convivo, y muchísimos de ellos les hemos echado la mano cuando lo han pedido, es más, una mayoría traen mi teléfono particular para que hablen a la hora que quieran. Nos volveremos a reunir esta semana que viene en la Comisión, para darle seguimiento al cuestionar de las diputadas. Al pie de esa misma, encontré a la diputada de Morena, Ana Miriam Ferráez, quien después de abrazarnos y saludarnos envió saludos a mi hermano Enrique y a su esposa, la Nena Ulibarrí, a quienes Ana Miriam quiere mucho. Luego, al final, fui a saludar a una por una a las legisladoras: Erika Ayala Ríos, Judith Pineda Andrade, y Nahúm Álvarez Pellicó, y posé con una foto del recuerdo con Marijose, como lo hice el día que allí compareció la Comisión, y nos despedimos, un abrazo y cada quien para su casa. Me dio gusto que en ese quórum, el Congreso tuviera a cuatro diputadas, las mujeres al poder, y la CEAPP a una presidenta.

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