No cabe duda que son tiempos de mujeres, a pesar del Me Too, los Harvey Weinstein, Plácido Domingo (por cierto, una disculpa, en una anterior entrega lo defendí, pensaba que era un hombre honorable y resultó un vil acosador sexual) y ese encanto de feminista llamado Donald Trump. Y es que dos arquitectas irlandesas, Yvonne Farrell y Shelley McNamara, fundadoras de Grafton Architecs Studio, han sido anunciadas como las ganadoras del premio Pritzker, el también conocido como el Nobel de la arquitectura. Quienes me conocen saben que la arquitectura es de mis más grandes aficiones, junto al diseño de modas –sí, sigo a los grandes diseñadores desde chaval- y la cocina. De no haber sido administrador público seguramente hubiera sido o cocinero o arquitecto. Farrel y McNamara, a quienes no conocía, el jurado del Pritzker las definió así para otorgarles el premio: “Por su integridad en el enfoque de sus edificios […], por su compromiso incesante con la excelencia en arquitectura, su actitud responsable hacia el medio ambiente, su capacidad de ser cosmopolitas al mismo tiempo que adoptan la singularidad de cada lugar en el que trabajan, por todos estos motivos y más, reciben el Premio Pritzker de Arquitectura 2020 “. Caray, pues qué fregonas –de chingonas- mujeres, además lo ganaron a dúo. El Pritzker se entrega desde 1978, el primero en recibirlo fue el estadounidense Philip Johnson, pero el segundo fue el reconocido arquitecto mexicano Luis Barragán. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.