El número de estadounidenses que presentó nuevas solicitudes de subsidio por desempleo se disparó a un récord máximo por segunda semana seguida, ante el aumento de las medidas de confinamiento para contener el avance del coronavirus, que según economistas empujó a la economía del país a una recesión. El Departamento del Trabajo informó que los pedidos iniciales de ayuda alcanzaron la cifra de 6.65 millones hasta el 28 de marzo. La información es de «Reuters» y la publica «El Economista».