SIGNOS VITALES
La tenacidad de Carlos Salazar
Alberto Aguirre

Ninguna de las gestiones emprendidas por la cúpula empresarial ante la Cuarta Transformación (4T) ha prosperado en lo que va del sexenio lopezobradorista: ni el “salvamento” del NAIM, ni el uso del avión presidencial, ni la cancelación de Dos Bocas, ni proscribir el etiquetado frontal, ni la defensa de Constellation Brands…

Ante la cerrazón gubernamental, los líderes empresariales optaron por el diálogo para promover acciones integrales, que involucren a los distintos órdenes de gobierno y a los sectores productivos. A diferencia de los líderes de los partidos políticos de oposición y sus coordinadores parlamentarios, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial cruzó muchas veces por la Puerta Mariana.

Pero Carlos Salazar Lomelín perdió capacidad de incidencia en el despacho presidencial. Y sin que prosperara su propuesta para asegurar la estabilidad económica, ayer tuvo que rendir cuentas ante más de 4,000 emprendedores que en línea escucharon sus reproches a la cerrazón gubernamental y le cuestionaron sobre su tibieza ante la 4T.

Ante los cuestionamientos, los presidentes de la ABM, Luis Niño de Rivera; del CNA, Bosco de la Vega; de la Concamin, Francisco Cervantes; de la AMIS, Manuel Escobedo, y de la Concanaco Servytur, Nathan Poplawsky, quienes otorgaron un voto de confianza al presidente del CEE.

En el ánimo, la postura de los hombres de negocio de Jalisco, quienes decidieron buscar un diálogo directo con el Ejecutivo federal y desconocieron a Salazar. “Los esfuerzos por dividir al sector empresarial son continuos y deliberados”, planteó el presidente de la Asociación Mexicana de Seguros, quien elogió al exdirectivo de FEMSA, por “aguantar los martillazos”.

Francisco Cervantes, de la Concamin, también hizo un llamado a desapartarse de intereses mezquinos. “Que nadie secuestre nuestras demandas… No es momento de hacer política empresarial”, insistió.

El presidente del CNA fue uno de los más críticos de la estrategia aplicada. “Ha habido una mala coordinación”, definió, para luego insistir en la negociación de un pacto nacional entre gobierno, trabajadores y empresarios. “Este gran acuerdo hará la diferencia entre si caemos en un bache o en un pozo profundo”, insistió.

Salazar defendió su estrategia y evidenció que aquellos que han optado por una fórmula más enérgica —el gobernador de Jalisco, por ejemplo— han obtenido “resultados muy pobres”.

“Si la puerta se nos cerró —no por falta de propuestas ni dedicación—, busquemos organizarnos de una mejor manera para hacernos escuchar por la autoridad. Tenemos que hacernos escuchar y no es la forma si vamos divididos”, insistió.

A sus críticos, pidió ser parte de la solución y no solamente de los reclamos. Y sobre el acuerdo nacional, dijo que buscarán construirlo con los representantes de los sectores sociales y los sindicatos. “Necesitamos ese gran pacto nacional que el presidente no quiso tomar. Si logramos tener un convenio entre el sector productivo, entonces sí podremos tener capacidad de incidencia”, confío.

Los reclamos por la tibieza de los dirigentes y los amagos de renuncia superaron las demandas. Allí quedó el planteamiento del dirigente del CNA sobre la necesidad de “blindar” la transportación, la distribución, en los almacenes y centros de distribución de alimentos, que pronto plantearán ante el canciller Marcelo Ebrard y el titular de la SSP, Alfonso Durazo.

Cada quien habla de la feria… El abasto de alimentos es una actividad prioritaria, por lo que las cadenas productivas —tanto para la distribución en el mercado nacional de productos agroalimentarios e insumos necesarios para su producción y elaboración, así como los servicios necesarios para la exportación e importación de alimentos e insumos indispensables— no estarán limitados.

Tomado de El Economista.