La casa que se encontraba a un lado y que se “comió” el gran socavón de Puebla es propiedad de la familia Sánchez Xalamihua, la cual es originaria de una región indígena de Veracruz y llegó a Puebla hace 8 años.. La casa terminó de edificarse apenas en el mes de mayo de 2020, pero el sueño de vivir sin pagar renta sólo les duró un año con 14 días. El gobernador Miguel Barbosa les ofreció una indemnizacion por las cosechas perdidas y hasta un terreno y la construcción de otra casa. La nota es de Víctor Pineda en el Notiver de don Alfonso Salces. Foto de “Excélsior”