“Beto el Boticario… el carisma era su pócima, Se murió hace 12 años… y nadie encuentra la receta. Quienes vieron la tele en vivo en la década de los 70  y 80 confirmarán que lo que se dice en este texto es cierto. Beto el Boticario era el “antimago”, al que le fallaban la mayoría de sus actos de magia y/o terminaba revelando el truco de los que sí le salían. Con una gracia natural y con el sentido del humor más difícil de manejar… el humor blanco. Lo poseen quienes detentan  la compleja posibilidad de devolvernos esa risa simple de niños que jamás debimos de perder. “Ha llegado la hora chimenguenchona!”. “¡Ha llegado la hora cuchicuchi!”, decía”. La nota de Carlos Díaz Barriga en “.Milenio”. Foto de “Ecured”.