Existen personas que no toman ni gota de alcohol. Hay otras que son “bebedores sociales”. Hay varios que se excedieron en su vida y tuvieron problemas de todo tipo que tuvieon que dejar de tomar de manera definitiva. Pero también hay algunas que casi nunca toman, y cuando en una fiesta o comida beben dos o tres copas se convierten en unas personas muy buenas conversadoras, muy alegres y diciendo cosas que en su estado normal no dirían,  y que normalmente son graciosas. ¿Le ha pasado presenciar esto? Foto de Facebook.