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La Jornada
Migrantes pasan junto a elementos de la Guardia Nacional mientras atraviesan una carretera costera en las afueras de Huixtla, Chiapas, el 25 de octubre de 2021. Foto Ap.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón, quien por decreto presidencial encabeza desde septiembre de 2019 la Comisión Intersecretarial de Atención Integral en Materia Migratoria, encargada de coordinar la política migratoria del país, detalló que la respuesta de la administración federal será prudente y respetuosa de los derechos humanos.

“Lo que nos ha informado la Secretaría de Gobernación hoy, en (la reunión del) gabinete de seguridad, es que se va a actuar con prudencia. Evidentemente lo que se busca es ver si hay una fricción, entonces se va a actuar con prudencia, respetando los derechos de las personas”, señaló tras ser interrogado al respecto.

El sábado pasado salió una nueva caravana migrante con rumbo al norte desde Tapachula, Chiapas, en la que hay muchos niños y mujeres. Corporaciones de seguridad mexicanas les pusieron un alto a 14 kilómetros de Tapachula y se han dado denuncias de presuntos abusos y hasta cazería” de quienes se quedan rezagados.

El canciller Ebrard insistió una vez más que los migrantes son víctimas de engaños con la promesa de que al llegar a la frontera con Estados Unidos se les permitirá el paso.

“No es cierto, ya vimos lo que pasó recientemente con los de Haití (…) Sí queremos decir que están engañando a las personas, porque no es verdad que los dejen pasar”, enfatizó.

Sobre la reactivación de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés) que tiene que cumplir el gobierno de Joe Biden luego de una orden de una Corte de Texas, el encargado de la política exterior mexicana señaló que hasta ahora la Casa Blanca no ha informado a México la fecha en la que volverá a aplicar el programa también conocido como Quédate en México.

Este programa, que entró en operación en 2019, fue una de las banderas antimigratorias del ex presidente Donald Trump. Su objetivo es que las personas que soliciten asilo en Estados Unidos se vean obligados a esperar en territorio mexicano –particularmente en puntos cercanos a la frontera norte— la respuesta a sus trámites y procesos correspondientes. Al inicio de su administración, Biden canceló el MPP; sin embargo, en agosto pasado un juez con sede en Texas dictó que se tiene que poner nuevamente en operación.