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Excélsior

 

El PRD inició el camino que lo llevará a modificar su nombre, emblema y adoptar una ideología socialdemócrata más moderna, que el nacionalismo revolucionario que abanderó en las últimas décadas.

HÉCTOR FIGUEROA.
El dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, afirmó que el partido debe dar un cambio radical a favor de las causas de la población. Foto: @PRDMexico.

Con la idea de adoptar una ideología de centro-izquierda, el PRD inició este sábado el camino que lo llevará a modificar su nombre, emblema y adoptar una ideología socialdemócrata más moderna, que el nacionalismo revolucionario que abanderó en las últimas décadas.

Al iniciar los trabajos de su XVIII Congreso Nacional, que continuarán este domingo, el partido del Sol Azteca aceptó que con unidad interna y diálogo con otros partidos podrá enfrentar los procesos electorales 2022 y, particularmente, la elección presidencial de 2024, en una eventual alianza sin obstáculos ideológicos con el PRI y el PAN.

El dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalvaafirmó que el partido debe dar un cambio radical a favor de las causas de la población, si lo que se busca es construir un estado social y de derecho. “Se trata de un cambio de fondo, radical”, indicó.

“Nos jugamos la vida del partido y la victoria o derrota de una generación que nació como resultado del 68 y de los movimientos populares, sindicales y campesinos de los años 70 y posteriores, y lo que es más importante, nos estamos jugando el futuro inmediato de México”, manifestó.

Sobre las alianzas electorales, dijo que estas deberán construirse “desde abajo”, desde los estados, con la mayor unidad posible, en aras de analizar con qué fuerza es o no posible caminar juntos. “Estamos listos para ir solos o sin alianzas”, señaló.

Para el perredista, quien formara parte de la guerrilla de la Liga Comunista 23 de septiembre en la década de los años 70, la lucha del partido no es únicamente por preservar el registro para sobrevivir, sino para ser una fuerza influyente en el rumbo del país, por eso “urge un PRD fuerte, renovado”.

Reconoció la falta de cuidado a la hora de postular algunas candidaturas municipales de dudosa reputación y la ausencia de sanciones a aquellos militantes que apoyaron a otros partidos.