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Expansión Política

El segundo debate presidencial se llevará a cabo dentro de dos semanas.

Carina García
@carinagt
A menos de dos semanas del segundo debate presidencial, el 28 de abril, el bloque de Morena y sus aliados exigieron al Instituto Nacional Electoral (INE) un “cambio de reglas por completo” para que no se repita “el fiasco” del primer encuentro, y aplicar un filtro a las videopreguntas que se realizarán, planteó Mario Delgado Carrillo, líder nacional morenista.

“Queremos que no haya manipulaciones en el tiempo y que haya una comisión donde participe la representación de los partidos a efecto de que las preguntas que se realicen efectivamente se busquen que no estén sesgadas, que haya más imparcialidad y que sean más equilibradas”, precisó Alberto Anaya, dirigente del Partido del Trabajo (PT).

Nos preocupa mucho–aseveró Delgado Carrilllo- el tema de las videopreguntas “porque la posibilidad de manipulación de esas videopreguntas es muy alta y no confiamos ya en la productora que está haciendo estos debates”, pues, recordó, “hasta los relojes fallaron”.

Además Anaya insistió: “no queremos moderadores que editorialicen su participación” sino a encauzar el evento, por lo que los periodistas que conducirán el encuentro no deben ser protagonistas. “No es su evento, no es evento de los moderadores, sino de los candidatos”, agregó Delgado.

Durante más de dos horas la dirección de la Coalición Seguimos Haciendo Historia, que integran Morena, PT y partido Verde (PVEM), acompañados por Marcelo Ebrard, coordinador de enlace de la campaña morenista con organizaciones sociales y con mexicanos en el exterior, se reunieron con los consejeros, encabezados por la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.

Ante los consejeros plantearon sus exigencias, mismas que detallaron en conferencia de prensa posterior, y una parte de ellas relacionadas con dudas respecto al voto de los connacionales que votarán fuera del país y por qué fueron excluidos; la demanda de que el INE haga su trabajo y promueva el voto; que ponga fin e investigue la “guerra sucia” que vincula a Morena con el narco.

¿Qué cambios habrá en el segundo debate?
El próximo debate presidencial será el domingo 28 de abril y será moderado por los periodistas Adriana Pérez Cañedo y Alejandro Cacho.

Previo al encuentro con los consejeros, la Comisión Temporal de Debates del INE se reunió con los representantes de las candidatas Claudia Sheinbaum de la Coalición morenista, el de Xóchitl Gálvez, de la Coalición opositora, y de Jorge Máynez, de Movimiento Ciudadano.

Resultado de ese encuentro se habría llegado a un acuerdo –que deberá avalar el Consejo General del INE – para realizar modificaciones en el esquema del encuentro y la escaleta.

La principal es que los abanderados podrían hacer un planteamiento inicial antes de cada uno de los cuatro bloques temáticos que serán abordados, con el fin de que, hechas las propuestas, los presidenciables puedan hacer cuestionamientos a sus competidores o responderlos, de ser el caso.

Los cuatro bloques que se tocarán en este segundo debate presidencial a realizarse en los Estudios Churubusco son: crecimiento económico, empleo e inflación; cambio climático; infraestructura y desarrollo; y pobreza y desigualdad.

El formato original prevé una sección en la que se trasmitirán preguntas que previamente fueron videograbadas entre ciudadanos de todo el país.

En total fueron 340 las preguntas videograbadas en México además de Los Ángeles y Dallas, en Estados Unidos, y se hará un sorteo aleatorio para elegir 80 que serán entregadas a las candidatas y al candidato.

Aquí es donde Morena pide un filtro para que lo que se pregunte sea decidido por los partidos políticos. Y pese a esas modificaciones, Mario Delgado demandó “Cambio de reglas por completo”.

Exige Morena al INE hacer su trabajo
En el encuentro Mario Delgado demandó una campaña de información a los ciudadanos sobre la fecha en que será la elección, pues la mayoría desconoce que será el dos de junio.

Hay “una preocupación fundamental, hay mediciones, encuestas que indican que el porcentaje de ciudadanos que conocen el día de la elección y que saben que es el 2 de junio a fines de marzo” era muy baja, dijo, con relación a otras elecciones.

“En marzo de 2006 el porcentaje de la población que sabía qué día era 39%, en marzo de 2012 era de 31%; en marzo de 2018 era 25% y ahora apenas el 27%”, aseguró.

La diferencia es que en 2006 y 2018 faltaban tres meses para la elección y ahora faltan menos de dos meses, alertó.