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El Economista

El organismo multilateral difundió información en su blog especial sobre Migración y Desarrollo. Foto: Reuters.

Yolanda Morales.

Influye el tránsito de migrantes que se han quedado en México y Guatemala y las buenas perspectivas laborales en Estados Unidos.

A pesar de la desaceleración que está experimentando el flujo de remesas hacia México, expertos del Banco Mundial anticipan que seguirán llegando dólares enviados por migrantes a sus familias de origen.

“Las remesas seguirán fluyendo debido al considerable número de migrantes en tránsito que se han quedado en México y Guatemala y a las buenas perspectivas laborales en Estados Unidos y España”, resaltaron.

Al interior de un blog especial sobre Migración y Desarrollo, explicaron que continuará reduciéndose la velocidad de las transferencias en dólares desde Estados Unidos y que será más visible al compararla con los importantes flujos observados inmediatamente después de la pandemia.

Información de Banco de México muestra que en el 2020, las remesas alcanzaron tasas anuales de crecimiento de doble dígito durante siete de los 12 meses, esto en febrero, marzo, junio, septiembre, octubre, noviembre y diciembre. De hecho, cerró el año con una tasa de crecimiento anual de los envíos de 17.49 por ciento.

El flujo anual de transferencias en dólares hacia los hogares receptores de México se mantuvo sólido en el 2021 y el 2022, cuando registraron tasas de crecimiento de doble dígito durante 10 de los 12 meses, en cada año, que alcanzaron su pico en abril del 2021, cuando observaron un incremento anual de 39.7 por ciento.

Se moderaron desde el 2023
Ya para el 2023 fue evidente una moderación en la velocidad de envíos, cuando solo en cuatro meses del año se registraron flujos anuales de remesas de doble dígito, esto en enero del 2023, cuando alcanzaron una tasa de crecimiento anual de 12.7% así como en febrero, marzo y septiembre, con tasas incrementales de 10% anual.

Los expertos de Banco Mundial precisaron que esta situación es generalizada en la mayoría de las regiones del mundo e hicieron un acercamiento a la situación de los países de América Latina y el Caribe.

De acuerdo con expertos del Banco Mundial, en el 2021, el flujo de remesas hacia los países de la región experimentó una tasa anual de crecimiento de 26.2 por ciento.

Para el siguiente año, el 2022, los envíos siguieron aumentando a una tasa de 10.5% anual y todavía en el 2023, se incrementaron en 7.7% respecto del año previo. Es también clara una moderación anual.

En cada año México resultó de los principales receptores de estos envíos entre los países de la región, precisaron.

Diversos análisis han dejado ver que en el 2024 el crecimiento se moderará.

yolanda.morales@nulleleconomista.mx