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Excélsior

La industria automotriz presenta una revolución gracias a la integración de tecnologías como sensores, algoritmos de predicción y nuevo software para conectividad que, a la larga, darán como resultado un vehículo autónomo.

Antes de tener este tipo de autos en las calles, posiblemente se verá a los llamados semiautónomos, que requieren todavía del conductor para algunas tareas, un mercado que los investigadores del Tecnológico de Monterrey quieren aprovechar e innovar con un programa que identifica las emociones.

Nuestro grupo está trabajando en la identificación y validación de emociones para saber si el conductor va distraído, enojado, muy feliz u otros estados que pueden afectar su conducción”, explicó el catedrático e investigador del Tecnológico de Monterrey, Rogelio Bustamante.

Indicó, en entrevista con Excélsior, que identificar las emociones es algo importante porque muchos accidentes ocurren porque la persona no está en un estado óptimo, lo que provoca distracciones.

De ahí que estén experimentando en un Ford Focus que tiene instalados varios sistemas que trabajan juntos para determinar el estado de ánimo del conductor.

EL SISTEMA

Por ejemplo, utilizan un sistema con validación internacional que, a través de una cámara, identifica las microexpresiones. A esto se añade un equipo de medición de conducción electro-dérmica, es decir, mide la reacción de los dedos, y lo anterior se complementa con un electroencefalograma.

“De esta manera tomamos la información de forma sincronizada para correlacionarla y ver con exactitud el estado del sujeto. Al final lo que queremos es sólo dejar la cámara y tener una exactitud en los diagnósticos del 95 por ciento”, reveló Bustamante.

Una vez que tengan este paso, entonces podrían analizar las diferentes formas para actuar y ayudar al conductor a regresar a un estado anímico óptimo para manejar o, llegado el caso, no dejarlo tomar el volante.

Hasta el momento, el software y algoritmos para determinar los estados de ánimo de las personas se utilizan más en industrias como la medicina o la seguridad.

AVANCE

El catedrático aceptó que sólo tener la identificación de emociones no es suficiente para tener una conducción segura, por lo que otra parte del proyecto es utilizar cámaras y sensores en el exterior del auto para ofrecer más información.

Por ejemplo quieren avisar cuando se acerca mucho a otro auto, cuando se está por llegar a una señal de alto, o si se acerca un peatón o una bicicleta.

Añade la construcción de algoritmos para tener un simulador para saber cómo manejar las personas.

Bustamante precisó que la meta es tener el sistema listo y embebido en los autos que circulan en el país en 2018, por lo que están contactando con las armadoras.