Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad: Sagradas Escrituras

Buen día apreciado lector:

El pasado viernes, luego de incrementarse los ataques manipulados contra muchas tiendas de autoservicio en la República, extrañamente más a los “superchedrauis”, en las redes internetianas circuló profusamente un video en el que se ve al gobernador del estado Miguel Angel Yunes Linares cuando empieza a hablar a un grupo de personas afuera de una tienda en el puerto jarocho.

Sin micrófono, pero también sin gritar, les dice:

“A ver: ¡ustedes me conocen bien!, soy una gente seria, soy una persona de palabra, soy una persona que no miente”.

Alguien de pronto añade; “¡y de muchos guevos!”.

-¡Nomás dos!, responde al instante un sonriente Miguel Angel Yunes y desata las carcajadas.

-Los Yunes los tienen, agrega el inesperado admirador.

Ya en serio, otra vez insiste el choleño:

-A ver, entiendo perfectamente bien que haya un disgusto, entiendo perfectamente bien que haya una molestia, pero eso no justifica de ninguna manera el vandalismo; eso no lo justifica y no podemos caer en eso.

-Eso nos hace daño a todos. Aquí seguramente hay muchos que no tienen empleo.

De la multitud surgen las voces: “no tenemos empleo”, dice uno; “yo no tengo empleo”, dice otro.

Con el Secretario de Gobierno a su derecha Yunes ataja: “seguro, ai ta, hay muchos”, comenta dirigiendo el brazo y su poderoso índice derecho hacia varios lados. La gente empieza a vociferar. ¡hey guarden sileeencio!, se oye por ahí. ¡Dejen que hable el hombre!

-Les quiero decir una cosa, sigue el mandatario: esto que está pasando en Veracruz va a impedir que podamos generar más empleos, porque nadie va a querer venir a invertir en Veracruz, ¿quién va a querer venir si sabe que una tienda se la van a vandalizar, si sabe que se la van a robar?, esto les va a hacer daño a ustedes.

-Hoy se pueden llevar una chamarra, un televisor, lo que sea, pero en el fondo lo que están haciendo es impedir que la gente tenga trabajo.

Moviendo ambas manos de arriba hacia abajo, algo así como un director de orquesta, insiste:

-Yo les pido a todas y a todos ustedes que no corran riesgos, hay hasta este momento ciento sesenta detenidos, ciento sesenta.

Voltea a su izquierda y señala con esa mano a alguien que no se ve en el video y que al parecer es el mismo que graba:

-Aquí está el Fiscal del Estado, van a estar cuando menos diez años en prisión. No estoy exagerando, ¡diez años en prisión!, no corran riesgos, son mis amigas, son mis amigos no lo hagan por favor.

Muchos empiezan a gritar algo ininteligible en el video pero al final claramente referible “a entonces que bajen la gasolina”.

Miguel los trataba de ordenar, ¡“a ver, déjenme terminar!”.

“¡Pues que bajen el precio de la gasolina!, que la bajen, que la bajen!”, vociferaba la gente.

-A ver amigo, a ver amigoo, no hay ninguna razón, yo estoy tan molesto como ustedes con el tema de la gasolina, yo también estoy molesto”

-¡Que den la caraaa!

-¡Permitanme!,¡permitanme!, yo aquí estoy dando la cara.

-Pero no te mueres de hambreeee

-A ver, a ver, permítanme tantito, permítanme tantito, a ver, a ver, te pregunto amigo, te pregunto a ti -se dirigía a uno de los que más alzaban la voz- tú estabas saqueando, yo te vi.

“Nooo”, se alcanza a oir.

-¡Ahh claro, yo te vi!, ¿qué vas a ganar?, no tiene ningún sentido; ustedes me conocen, soy gente de palabra. Yo me comprometí a apoyarlos, los voy a apoyar con algo para alimentos pero lo vamos a hacer de manera ordenada, no metiéndonos a atacar las tiendas; déjenme hablar, déjenme hablar, yo, de mi dinero, de mi dinero, no del dinero del gobierno porque no hay, les voy a dar a cada uno de ustedes un vale de quinientos pesos para que mañana vengan y compren comida, expresó con la mano puesta sobre el corazón, ante el aplauso aprobatorio y emocionado de los presuntos asaltatiendas.

El Secretario de Gobierno como con cara de espantado volteaba a todos lados.

Miguel Angel remarcó; “los veracruzanos no somos ladrones, ustedes no son ladrones, ustedes son gente de bien, Y hoy, hay ciento cuarenta y tantas personas detenidas y les repito van a estar diez años en la cárcel, no se arriesguen, ¡se los pido por favor!

El titular del Ejecutivo volvió a precisar: “yo me comprometo a que mañana mismo tienen quinientos pesos en alimentos. No les puedo dar más porque es de mi dinero. Y de mi dinero se los doy con muchísimo gusto.

“Usted fue el único que nos dio la cara, el que respondió”, gritaba uno mientras otro dijo “queremos trabajo”, en tanto muchos más gritaban “¡queremos a Duarte!”, “¡queremos a Duarteee!”, “¿queremos que lo agarreeen!”.

-Sí claro, y ya lo saqué del gobierno y ya le quitamos mil trescientos millones de pesos.

Casi para finalizar, Miguel Angel insistió, “yo les tengo que decir la verdad a mis amigas y amigos; no vamos a permitir más saqueos. Déjenmne hablar, está aquí nadamás en San Julián un grupo muy importante de policías. Yo no quise meterles la policía, quise venir a dar la cara porque sabía que me iban a respetar, pero, pero si siguen los saqueos voy a tener que actuar con la fuerza pública, les pido que no lo hagan.

Palabras más, palabras menos así concluyó el asunto en medio de aplausos.

Se advierte la buena voluntad y disposición del mandatario para no hacer más daños a la población de los que ya le hizo el gobierno federal priísta.

Pero también conocimiento y conciencia de lo que hace; descarta la participación en los hechos, de los partidos políticos, como se dice entre la gente, a pesar de que pudo haberlo utilizado para golpear a sus rivales políticos, tomando en cuenta la próxima lucha electoral por las alcaldías y gubernatura.

NO PASA NADA

Ese mismo viernes a media tarde, en democrático autobús, este reportero y familia salimos de Xalapa rumbo al puerto jarocho en medio de rumores y “redetazos” que hablaban de asaltos a la Plaza Museo, de que no habría corridas en el ADO, “que pones en riesgo a tu familia”, etcétera.

Pero en Caxa todo estaba tranquilo, llegamos al puerto como a las seis y todo tranquilo, llegamos a un hotel cerquita del lugar de la feria de Ilang Ilang, todo tranquilo y me fui a ver a los Tiburones Rojos al “Pirata Fuente” y casi le da un infarto al administrador cuando le dije que iba a ver el juego de mi querido equipo.

Me decía que era muy peligroso, Pues llegué, todo tranquilo, la gente esperanzada en que ganaran. Huboi una muy buena asistencia, salimos todos contentos. Fui a buscar algún restaurante para cenar en la zona y todo cerrado, los taxistas contando historias como de Siria en guerra y de mucho temor, casi todo cerrado o a punto de cerrar. Ese fue el saldo del rumor, le dieron en la torre al turismo y al comercio, los Reyes Magos no encontraron juguetes y dejaron a muchísimos niños sin regalos. No hay como comprobar uno mismo las cosas y no hacer caso a los chismes de celular.

Ahh pero tuve que viajar en democrático autobús, lo que no hacía en mucho tiempo porque a pesar de que hace ya más de dos meses que me robaron mi carrito, ni a la aseguradora ni a la agencia nissan les importa.

He escuchado ahora de aseguradoras que si a alguien le roban el coche, le proporcionan uno en lo que se resuelve la investigación, o de otras marcas de vehículos que realmente se preocupan por el cliente.

En el caso de la nissan les importa un comino; cero atención; sus representantes no tienen tiempo de resolver y la verdad, yo le recomiendo a los lectortes lo piensen muy bien antes de comprar un carro de esa marca, está visto que son de los que más se roban y a los dueños les vale madre, al fin y al cabo son extranjeros. Ya les contaré más de esta historia.

Por otra partre, aplausos al gobernador por cumplir su palabra y liberar la presa Yuribia; también mis paisanos de Acayucan se lo agradecen. Bien. Por cierto, curioso estilo de traer siempre junto a él, al Secretario de Gobierno. Curioso, curioso.

Tenga el lector un día de mucha paz y armonía.

[email protected],com