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Agencia Imagen del Golfo

Este martes los tíos de los dos menores que presuntamente iban a ser asesinados en la congregación Michapan Paso Real, se dirigieron a la Fiscalía local para denunciar los hechos acontecidos, el DIF ya tiene conocimiento del caso y será a través de la Procuraduría de la Defensa del menor como se investiguen los hechos.

Como se informó, durante la madrugada, llevados por el fanatismo, integrantes de la iglesia citada presuntamente pretendían quemar a un menor de 17 años de edad y a otro de cuatro meses, bajo el argumento de que se encuentran poseídos y que son ‘hijos del pecado’.

Elementos policíacos fueron alertados por pobladores de la congregación que un grupo de militantes de la iglesia citada pretendían ‘sacrificar’ a los menores.

De acuerdo a la versión de los pobladores el pastor Tirso Prieto Ramos – exempleado del ayuntamiento – ordenó a la madre del menor realizar ese sacrificio para pagar sus pecados.

La mujer pretendía asesinar a su hijo, según indicaron los pobladores quienes se encontraban alarmados ante una posible tragedia.

Detallaron los habitantes que desde hace un año que se abrió esa iglesia ubicada en el barrio La Camboya, el pastor ha obligado a algunos habitantes incluso a casarse con sus propios familiares (incesto). Además de que el pastor de la iglesia permitió el casamiento de su hijo de 32 años de edad con una menor de 14 años.

Dijeron que esa religión que cuenta con al menos 150 seguidores no permite a los habitantes llevar a sus hijos a la escuela y tampoco recibir asistencia médica.

Lo anterior originó el despliegue de la Policía Naval, Secretaría de Seguridad Pública Región XI, Secretaría de Marina, Ejército Mexicano y la Policía Federal.

DEBEN RESPETAR SU CREENCIA: ORTIGOZA VÉLEZ.

El capitán de la Policía Naval en Acayucan Humberto Ortigoza Vélez, dijo a los pobladores que si la creencia de la familia del menor era ‘quemarlo’ para que de ésta manera pagaran por sus pecados era una decisión que tendrían que respetar, como ejemplo dijo que años atrás un cabo de infantería dejó morir a su hijo a quien no permitió recibir atención médica.