Ahora resulta que la promesa de AMLO de congelar el precio de las gasolinas tiene sus asegunes. De acuerdo con su asesor económico, Gerardo Esquivel, el precio no subiría… por encima de la inflación, pero si sería ajustado. ¿Será que el asesor anda confundido o el tabasqueño y su equipo ya se dieron cuenta que esa idea de controlar los precios nomás no carbura? Es pregunta sin combustible, escriben en “Templo Mayor” de Reforma.