Así son las cosas, mientras estás ocupando un cargo de mediana importancia para arriba, tienes «amigos» de sobra, que te invitan a comer, a cenar, a «echar un trago» etc., etc., etc… Una vez que dejas la responsabilidad y quedas en la banca, los «amigos» desaparecen, ya no hay invitaciones y sus teléfonos no contestan… Es algo parecido así como lo que pasó con Fernando Arteaga Aponte, «El Huevo», que en anteriores administraciones gubernamentales ocupó distintos cargos, desde Política Regional, Delegado de la SEV en la Zona Veracruz y Director General de del CECyTEV, cargo por el cual llegó a ser Presidente de la Asociación Nacional de Colegios de Estudios Científicos y Tecnológicos de la República (Ancecyter).

Sin embargo, en diciembre de 2016 quedó en la banca y se refugió en su partido de siempre, el PRI, del que ya había sido dirigente municipal en Veracruz-Puerto y buscó ser candidato a diputado local o federal, pero como varias veces anteriores, el PRI lo hizo de lado para conceder las candidaturas a personajes de los grupos de siempre.

Con el paso de los días, Morena le abrió las puertas a sabiendas de que ese territorio es azul y lo hizo candidato… NO ganó, hizo su «talacha» y sumó muchos votos a favor de Cuitláhuac y, desde luego, para López Obrador.

Si bien es cierto que NO ganó la elección, lo actual es que SÍ se ganó la confianza del gobernador electo, quien, se dice, le tiene en buen aprecio y puede ser que su experiencia sea aprovechada en la nueva administración y… saben qué?… Su teléfono suena y suena y quienes más le llaman sus sus ex compañeros de partido, sí, del PRI, quienes lo saludan y lo felicitan por el trabajo realizado y le desean lo mejor.

Ni hablar, así suele suceder en nuestro medio de la «polaca», ahora solo falta esperar para saber cuál será su destino y, sin duda, de ser promisorio, su antesala estará repleta de priistas que irán a decirle que siempre han creído en él…Cuestión de tiempo.

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