Cuando se laboran muchos años en el gobierno se llega a conocer a servidores públicos que, adicionalmente a su sentido de responsabilidad, sus conocimientos y su honestidad, destacan por ser muy buenas personas. En esta ocasión mencionaré a algunos (as) que han fallecido y otros que aún viven, pero que los identifica esa gran condición humana que los pone por encima de los servidores públicos de comportamiento promedio. Algunos de ellos son: don Gerónimo Sánchez Barceinas, don Juan Fuentes Domínguez, don Luis Morales Rebolledo, don Juan Schuster Noriega, Cont. Conchita Palacios, Gilberto Mendoza López, Francisco Rangel Sahagón, Ricardo Arenas Leetch, Cuauhtémoc Rodríguez Puente, Pedro Sánchez Meraz, doña Tere Pantoja, Pedro Zaldo, Porfirio Jiménez, Fernando Beltrán Atienza y Francisco Barquín Gornés, entre otros. Aquí sí, como dicen, “chulada de personas”.