A mí no me engañan… al único que vi feliz el día de ayer, fue a Marcos Cruz Morales, mejor conocido en el ámbito periodístico como El Tlacuilo.
Y cómo no iba a estarlo, si todo estaba saliendo a pedir de boca… ¿o de bemba? Por el medio día, Alfredo Ferrari Saavedra se convertía en el dirigente del PRI estatal… interino, pero al fin y al cabo, dirigente.
Por la noche, nombraban a Ramón Ferrari Pardiño, titular de la secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca… y remataba con Antonio Ferrari Cazarín, aún en Patrimonio del Estado…
¡Vamos! ¡Los Bembones al Poder!
II
Mientras se esperaba que el Gobernador Javier Duarte de Ochoa diera a conocer lo que todo mundo ya conocía, el tema en los pasillos de Palacio de Gobierno alrededor de la Sala de Banderas, era Moisés Sánchez Cerezo.
—¿Lo conocías?, me preguntan; “¡no!”
—¿Era periodista?, me preguntan; “no sé porque no lo conozco…”
—¿Que era taxista?, y la respuesta sale tan natural pero sin afán de chingar, molestar o fastidiar a Moisés Sánchez Cerezo o familia: “¡Vamos! un alto porcentaje de ‘Periodistas’ son ‘Taxistas’; y la complementan: “¡Hasta tienen flotilla!”
Se insiste, el comentario no fue en alusión a Moisés, porque no lo conocemos y rematamos la conversación con un “ojalá aparezca pronto”.
III
Por allí llegó Américo Zúñiga, el alcalde de Xalapa, quien saludó a los reporteros acurrucados en una esquina de Palacio de Gobierno, precisamente la que desde ayer ocupa Gerardo Buganza Salmerón… ¿habrá bajado a las siete, fiel a su costumbre, a hacer oración a Catedral? ¡Ah! Es que a la presentación de los nuevos (bueno, “nuevos” es un decir; más bien “enroques”) funcionarios de Gobierno, sólo hubo acceso a la Sala de Banderas para fotógrafos y camarógrafos… los preguntones (perdón, perdón), los reporteros quedaron fuera.
Algunos reporteros vacilaron al edil con la rosca… ¿o que no se hiciera rosca con la rosca? pero Américo sacó a relucir el colmillo invitándolos a comer este martes a la Seis de Enero, congregación de Xalapa… ¡y se desanimaron!
IV
Mientras Javier Duarte de Ochoa agradecía a los que se iban por su entrega y compromiso en las dependencias donde fungieron como titulares, afuera, no faltaba el que agradecía que por fin “le dieran aire” a Manuel Emilio Martínez de Leo. Otros, veían con buenos ojos (o con los ojos bien cerrados) el arribo de Flavino El Chino Ríos Alvarado; unos más recordaban las travesuras de “bombero atómico” que hizo Erick Lagos provocando incendios para a-pagarlos, aunque la broma era que salía un Cisne pero entraba un Pavón… en espera de que no se convirtiera ¡en Totolón!
Bueno, siendo generosos con Juan Octavio Pavón, dicen que está a la altura de la Coordinación General de Comunicación Social… con su 1.90 aproximados de estatura.
Pero si bien hubo quienes se percataron de la altura tanto del Cisne (Alberto Silva Ramos) como de Pavón, igual hubo otros que los pusieron ¡por los suelos! No, no por su actuación en Comunicación Social o RTV… sino porque coincidentemente, dicen, a mí no me crean, ambos traían el mismo modelo de zapatitos Salvatore Ferragamo.
Al final, tras los nombramientos, tanto los que se fueron como los que llegan, salieron por la puerta interna de Sala de Banderas… dejando insatisfecho a más de uno que no le convencía los cambios… o enroques… bueno, al único que vi feliz fue al Tlacuilo, con un grito de batalla: ¡Negros y bembones, al poder!

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