Fuente:
Diario La Prensa

Son muchos los medios de comunicación que durante las últimas 48 horas han publicado en Internet que el ex-jugador brasileño Adriano, que llegó a brillar en clubes europeos como el Inter de Milán y en la propia selección brasileña a mediados de la década pasada, vive ahora arruinado en una favela brasileña y que tiene que pagar a un grupo de narcotraficantes armados para poder vivir tranquilo. La noticia se ha convertido en viral en pocas horas.
¿De donde salió el rumor?

Incluso la versión digital del diario ‘Marca’, uno de los referentes de la información futbolística en España, se hacía eco de este rumor el pasado sábado 30 de Julio, afirmando directamente que el jugador había caído en desgracia y sumándose a la descripción de su nuevo supuesto estilo de vida decadente, a caballo entre la pobreza extrema y la delincuencia de las favelas. La noticia, por cierto, ya no está disponible en la web de ‘Marca’. Aparece el titular si se busca la noticia expresamente en el buscador del diario, pero el enlace remite a la portada de la publicación. ¿Será porque han comprobado que la información es falsa?

Lo cierto es que tanto el texto como las imágenes que ilustran las diferentes noticias sobre «la nueva vida de Adriano» inducen a suponer enseguida, por su falta de precisión y por diversas anacronías, que se trata de una información falsa. La mayoría de los medios de comunicación se remiten a una fuente muy dudosa y completamente abstracta, empezando la noticia de esta manera: «Según informes brasileños…». Además, algunos medios como ‘Infobae’ también indican que «abogados brasileños», sin especificar cuáles ni en qué contexto, aseguran que «el emperador» [sobrenombre del delantero] pasó de cobrar 80 mil euros por semana a tener que pagarle a la banda «Comando Rojo» [peligroso grupo de narcotraficantes armados] para poder vivir en el barrio sin problemas».

El uso y el origen de las imágenes con las que pretenden acreditar la información tampoco resulta fiable. Los medios se remiten a unas imágenes publicadas por la web ‘dreamteamfc.com’, que parece ser la primera en haber generado. Y lo cierto es que las fotos con que intentan ilustrar su «nueva vida» están sacadas del propio instagram del futbolista, como vemos a continuación.

Una foto publicada por @adrianoimperador el

El futbolista presume en ellas de su entrañable apego a sus orígenes humildes en la favela de Vila Cruzeiro. El portal brasileño ‘Ego’, perteneciente al gigante informativo ‘Globo’ lo explicaba así en una noticia ilustrada con la misma imagen que data, por cierto, de hace siete meses. A pesar de lo que muchos medios han insinuado, ningún medio de comunicación brasileño hace mención a este asunto.

Otras fotos polémicas con que muchos otros medios han pretendido ilustrar la supuesta nueva noticia son más antiguas todavía, y pertenecen a periodos de la vida de Adriano en los que sí tuvo problemas con la justicia, o algunas más recientes tomada en la favela, pero que pertenecen a un contexto muy distinto al que se quiere suponer: fueron tomadas a principios de este año durante la última fiesta de cumpleaños del ex-jugador, antes de su partida a Estados Unidos para jugar con el Miami United. Adriano, tal como explicaba este portal de noticias hace ya más de cinco meses, decidió celebrar su fiesta con sus amigos de siempre. Las fotos, por lo tanto, no son actuales y no representan ningún declive de su carrera hacia la pobreza.
Adriano y sus redes sociales

Ni siquiera el propio futbolista se ha molestado en desmentir nada, en ninguna de las redes sociales en las que tiene perfil activo. Ni en Facebook, ni en Twitter. En una de sus cuentas de Instagram está la foto reciente que vemos a continuación. En uno de los comentarios que acompañan la foto, un usuario de esta red social le envía el enlace a la mencionada noticia del diario ‘Marca’ (que ya está inactivo, como hemos señalado) advirtiendo al jugador: «Aquí mienten sobre ti».

Una foto publicada por @adrianoimperador el

Hace tan sólo tres semanas otra publicación brasileña recogía algunas fotos publicadas por el propio futbolista en esta misma red social, señalando cierta ostentación en su estilo de vida. Entre ellas también aparece la foto de Adriano cortándose el pelo en una azotea de la favela, pero lo cierto es que las demás fotografías dan cuenta de un estilo de vida acomodado que incluye viajes con amigos en lo que parece un pequeño avión privado, coches de alta gama, noches de fiesta en buena compañía y con buen aspecto, y algunas imágenes del ex-jugador entrenando de buena gana en un gimnasio.

En cualquier caso, y no sabemos si como respuesta discreta a los últimos rumores, Adriano ha publicado en todos sus perfiles esta foto, con el mensaje «sólo alegría».

Desde luego, no es la foto de un hombre arruinado que se haya visto obligado a volver a la favela y a pagar a un grupo de narcotraficantes armados para que lo protejan.
La verdad sobre todo este asunto

¿Por qué ha funcionado tan bien este rumor, hasta el punto en que medios de comunicación supuestamente serios y rigurosos han llegado a publicarlo como si fuera cierto? La verdad es que, dado el turbulento pasado de esta estrella del fútbol brasileño, quizá resultaba más fácil de creer que en el caso de otras figuras del futbol de vida menos dispersa.

La carrera de Adriano se ha visto frecuentemente lastrada por diversos problemas, sobre todo a partir de la muerte de su padre, en 2004: alcoholismo, coqueteo con el narcotráfico, amistades peligrosas, problemas con la justicia, excesos, obesidad, depresiones y acusadas fluctuaciones anímicas que han incidido tanto en su rendimiento deportivo como en su vida personal.

En Noviembre de 2014 fue acusado por la Fiscalía de Río de Janeiro de los «delitos graves» de narcotráfico y asociación con traficantes (penados con 15 y 10 años de prisión, respectivamente). En concreto, se le acusaba de e haber comprado en 2007 una moto de alta cilindrada a uno de los jefes de la banda y de prestar su propio vehículo para el traslado de estupefacientes y armas, durante un periodo de tiempo que se extendía al menos hasta 2009. La jueza carioca Maria Tereza Donatti rechazó la acusación «por pruebas insuficientes» y el jugador quedó exonerado de todos los cargos.

Poco después, a principios de 2016 tras casi dos años de inactividad, el jugador era fichado por un equipo estadounidense de categoría inferior, el Miami United. Sería jugador y accionista del club. La aventura no duraría mucho. Adriano dejó de jugar en el equipo hace dos meses, aunque sigue formando parte del club, ya que mantiene el 40% de las acciones.

En cualquier caso, su vida no ha se ha arruinado hasta el punto de volver a vivir en la peligrosa favela en la que se crió. Las publicaciones sobre Adriano en este sentido son falsas e infundadas.