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EFE

Mañana tendrá lugar un eclipse anular de Sol, el primero del verano, que será visible en las regiones tropicales del sur de África y Madagascar, y de manera parcial en otras zonas, como el sur de Indonesia, oeste de Australia y Canarias.

Un eclipse solar tiene lugar cuando la Luna pasa entre el Sol y la Tierra y oculta, de forma parcial o total, el Sol desde nuestro punto de vista.

En el caso de los eclipses solares anulares, como el de mañana, el cielo no se volverá completamente oscuro, sino que se verá un anillo de luz alrededor de la silueta de la Luna (esto se debe a que la Luna está más lejos de la Tierra y no es capaz de tapar el Sol).

Este eclipse comenzará al amanecer en el océano Atlántico al oeste de África, cruzará África de oeste a este y terminará al atardecer sobre el océano Índico unas 3.6 horas después, la mayor ocultación del Sol se producirá a mediodía cerca de la costa este de África, en Tanzania.

Aunque a escala global el eclipse solar anular dura unas 3.6 horas, para cualquier observador desde la Tierra situado en su trayectoria visible tan solo durará unos 3 minutos.

Quien tenga suerte de ver este eclipse, no debe mirar directamente al Sol, recuerda el director del Planetario de Pamplona , Javier Armentia, quien señala la necesidad de usar instrumentos ópticos adecuados, por ejemplo los de un planetario: no valen gafas de sol, películas fotográficas o radiografías.

La Academia de Oftalmología de EU detalla en su web que mirar directamente un eclipse solar es tan peligroso como mirar a este astro, lo que puede causar daños en la retina (la capa nerviosa sensible a la luz en la parte posterior del ojo), entre otros.

Según fuentes del Instituto Geográfico Nacional, este verano se producirán dos eclipses, el primero este anular de Sol de mañana y otro penumbral de Luna el 16 de septiembre, que será visible en el Pacífico, Australia, África y Europa.