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SINEMBARGO.MX

En un mes Donald Trump será el Presidente de Estados Unidos y el gobierno mexicano sigue sin una estrategia para equilibrar el mercado externo y el interno.

 

El magnate mobiliario tuiteó en días pasados que su administración seguirá “dos simples reglas: compra estadounidense y contrata a estadounidenses”.

Aquí, en México, empresarios y analistas exigen al Gobierno activar sus propias reglas: estimular la economía interna fortaleciendo el consumo nacional sin dejar de lado el derecho a consumir globalmente, impulsar la producción –sobre todo en el campo e industria automotriz–, así como invertir en infraestructura e incentivar a las empresas para que generen empleos y no se vayan del país.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), a través de la voz de su presidente Juan Pablo Castañón, pidió rechazar “las olas del proteccionismo” por lo que es “fundamental” fortalecer el mercado y la productividad interna; diversificar los mercados internacionales explotando la “amplia red” de tratados de libre comercio, e intensificar la confianza en las instituciones y de cara al exterior.

“La necesidad de impulsar más vigorosamente nuestro mercado interno y, al mismo tiempo, de fortalecer nuestra competitividad internacional, nos obliga a consolidar una estrategia nacional de desarrollo económico proactivo y reactivar la capacidad de consumo, lo cual estimulará el empleo y el crecimiento”, dijo Castañón durante un mensaje semanal.

Cuauhtémoc Rivera, director de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), afirmó en entrevista que se debe “seguir empujando” la economía abierta, expulsar cualquier expresión que abogue por el proteccionismo y aliarse con todos los que estén contra Trump, entre ellos, los gobernadores de Nueva York y California, y China, América Latina y Europa.

“Las sociedades han ganado el derecho a consumir globalmente y que a sus países lleguen diversidad de productos para tener la opción de poder elegir la mejor calidad y precios. Claro que debemos impulsar el consumo nacional consumiendo en el país productos del planeta; no tienen que ser todos mexicanos”, afirmó.

Sunny Arely Villa Juárez, economista e investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), sostuvo en entrevista que “como en todos los mercados tiene que haber equilibrios” por lo que no solo se trata de fortalecer el mercado interno consumiendo lo mexicano, sino también hay que ser más productivo, lo cual se incentiva con la tecnología de otros países.

“México debe preocuparse por ser más productivo y eficiente durante las jornadas laborales. Definitivamente la infraestructura se debe fortalecer, pero lamentablemente por la reducción al espacio fiscal –gasto en pensiones, aportaciones a estados y deuda– recortan a ese rubro. Sin embargo, para que el país crezca, haya incentivos y se fortalezca el mercado interno hay que apostar a esa inversión”, aseveró Villa Juárez.

Analistas consultados por el Banco de México (Banxico) prevén que el país crezca un 2.08 por ciento este año y 1.70 por ciento en 2017. El noveno factor que consideran que podría obstaculizar el crecimiento económico en los próximos meses es “la debilidad del mercado interno” y el doceavo, “la incertidumbre sobre la situación económica interna”.

El banco central, en su informe del tercer trimestre, expuso que de julio a septiembre la economía mexicana “mostró una reactivación” frente al trimestre previo, en particular porque el consumo privado incrementó su ritmo de expansión.

No obstante, la inversión continuó “estancada”. Asimismo, algunos indicadores oportunos disponibles a octubre, como el comercio exterior y la producción industrial, sugieren “cierta desaceleración” de la economía para los últimos meses del año.

FORTALECER LA PRODUCCIÓN NACIONAL

El director de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) y la investigadora del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP) enfatizaron en la necesidad de apoyar a los pequeños productores.

“En México se tiene bastante descuidado al campo y a pequeños productores rurales. Se necesitan fortalecer los pequeños mercados en las regiones que pudieran ser un incentivo al crecimiento”, dijo la economista Sunny Villa.

Cuauhtémoc Rivera, por su parte, pidió  “construir una cadena de abasto que se vincule del campo a la mesa de los hogares mexicanos, lo cual activaría el sector rural de México –ahora abandonado– y, al producir en vez de importar, se bajarían los precios de los productos de primera necesidad de la canasta básica como granos, huevo y lácteos”.

Además, añadió, el Gobierno y la sociedad civil deben ofrecer apoyo a las compañías de industria automotriz que están en el país, las cuales más aportan a la economía mexicana y a quienes “Trump está atacando”.

“Debemos ir a la defensa empleo por empleo, inversión por inversión. Si Trump ataca el aguacate, nosotros tenemos que ir con los productores de aguacate y fortalecerlos, preguntarles qué se les ofrece. Debemos ir directamente con los atacados para que se fortalezcan y no se vayan; los necesitamos. Debemos cuidar lo que tenemos. Que Trump no vea que del otro lado no hay nadie”, expuso Rivera.

El sector automotriz genera 730 mil 923 empleos directos y 370 mil indirectos, principalmente en la fabricación de autopartes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Los empleos indirectos del sector son por la cadena de valor, es decir, los proveedores (distribuidoras, talleres, fábricas de autopartes).

Sin embargo, están en riesgo.

El próximo Presidente de Estados Unidos expuso durante su campaña que “impedirá” que los productores de automóviles estadounidenses dejen “tan fácil” el país para ir a dar empleo a México. Eso, planteó, será mediante el cobro de un impuesto en el traslado.

Pero el analista del sector automotriz César Roy Ocotitla dijo a este sitio digital en noviembre que los Big Three (General Motors, Ford y Chrysler), que implican el tercer poder económico en Estados Unidos detrás del sector petrolero y tecnológico, no lo van a dejar porque los afectará: en México, dada la mano de obra barata, tienen mayores ganancias por el menor costo de producción y traslado.

“Trump está declarando la guerra política a México”, resumió el director de la ANPEC.

Y hay que responder.