Lugar:
Fuente:
AP

Nicolás Maduro no hablaba en serio.

Según afirmó el miércoles durante una rueda de prensa en el palacio de gobierno, su propuesta, hecha en 2015, de liberar al líder opositor venezolano Leopoldo López a cambio de que Barack Obama conmutara la pena del activista independentista puertorriqueño Óscar López Rivera, no fue más que un «comentario jocoso».

La declaración de Maduro se produjo un día después que la Casa Blanca anunciara la decisión de Obama de liberar al puertorriqueño el 17 de mayo tras 35 años preso por su participación en un movimiento independentista.

A través de redes sociales, muchos venezolanos exigieron a Maduro cumplir su palabra.

Ante los medios, Maduro señaló que no hay punto de comparación entre el puertorriqueño —que cumplía una larga condena por su papel en una lucha violenta por la independencia de la isla de los Estados Unidos— y Leopoldo López.

Según Maduro, el primero es «un gran patriota», que por «justicia merecía libertad», mientras que el segundo «es simplemente un agente de la CIA» que fue preparado para desestabilizar el gobierno de su predecesor Hugo Chávez y el suyo con el fin de derrocarlos.

En septiembre de 2015, López fue condenado por un tribunal capitalino a casi 14 años de cárcel por los delitos de «instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad pública e incendio intencional» por ser uno de los promotores de una ola de protestas antigubernamentales.