Lugar:
Fuente:
Excélsior

El presidente Donald Trump denunció el sábado pasado la filtración de sus conversaciones telefónicas con el mandatario de México, Enrique Peña Nieto, y el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, y la calificó de ‘vergonzoso’.

Trump aseguró que su administración está buscando ‘por doquier’ al culpable o culpables de la filtración.

En una conversación con Fox News, el presidente estadunidense acusó a la “gente de Obama” de dar a los medios de comunicación detalles de sus tensas conversaciones telefónicas con sus colegas mexicano y australiano. El magnate añadió que algunos trabajadores de la administración de Barack Obama continúan trabajando en la Casa Blanca y en el staff del Consejo de Seguridad Nacional.

Es una desgracia que hayan filtrado las llamadas, es algo que va contra nuestro país”, dijo Trump, sin añadir por qué piensa que trabajadores civiles con amplia carrera trabajando para ambos partidos, Republicano y Demócrata, podrían ser la fuente de las filtraciones. “Es muy peligroso para Estados Unidos”, aseguró.

Trump alegó que los reportes de prensa que hacían parecer que tuvo un grosero intercambio entre él y los dos líderes fueron sacados de contexto, y en su lugar dijo tener relaciones ‘positivas’ con ambos países y sus presidentes.