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Xinhua

Sindicatos y organizaciones sociales de Brasil iniciaron la mañana de este viernes una jornada de protestas y paralizaciones contra las reformas laboral y de seguridad social del gobierno del presidente Michel Temer.

La jornada de protestas fue organizada en forma unificada por todas las centrales sindicales, incluidas las mayores, entre ellas la Central Única de Trabajadores (CUT) y Fuerza Sindical.

La CUT y otras organizaciones sociales a la izquierda del arco político levantan además la consigna de «Fuera Temer» y piden elecciones generales anticipadas.

Aunque inicialmente las centrales sindicales convocarían a una nueva huelga general contra el gobierno, la medida vio reducida su intensidad por la falta de apoyo de los gremios del transporte de ciudades importantes como Sao Paulo.

En ciudades como Brasilia, el Metro y los autobuses no circulan este viernes, reduciendo en gran medida la actividad laboral.

En la capital del país, operadores del Metro, choferes de autobuses, maestros y bancarios se encuentran entre las categorías que cruzarán los brazos durante 24 horas.

A su vez, en Río de Janeiro manifestantes ocuparon la Línea Roja, el puente Río-Niterói y el acceso al aeropuerto de Galeao.

En tanto, en Sao Paulo, varios bloqueos fueron programados temprano por la mañana en las avenidas Sao Joao y 23 de mayo en el área del centro y en la Vía Anchieta, incluida la ocupación del aeropuerto de Congonhas.

Manifestaciones y cortes de calles se producen también en otras ciudades como Recife, Salvador, Aracaju, Fortaleza, Goiania y Porto Alegre.

Otros actos organizados por los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo, que reúne además de sindicatos al Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y al Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), ocurrirán la tarde de este viernes en las grandes ciudades.

La tramitación de las reformas en el Congreso ha resultado afectada por el agravamiento de la crisis política, con la denuncia por presunta corrupción contra el presidente Temer presentada por la Procuraduría General, que es analizada por la Cámara de Diputados.

La reforma laboral, que entre otros puntos permitirá que prevalezcan acuerdos entre empresas y empleados por encima de la legislación vigente, ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero aún debe pasar por dos votaciones en el Senado.

A su vez, la reforma previsional, que eleva la edad jubilatoria para hombres y mujeres, enfrenta más dificultades para ser aprobada por ser una enmienda constitucional.