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Bloomberg

La Autoridad de Petróleo y Gas del Reino Unido resolvió que no es posible predecir con precisión la probabilidad y la magnitud de los sismos causados por el fracking. Foto: Bloomberg

La industria del fracking en el Reino Unido sufrió un golpe fatal, ya que el Gobierno retiró su apoyo a la controvertida práctica para obtener petróleo o gas.

El Gobierno decidió implementar la prohibición de nuevos permisos para fracturar pozos tras nuevas pruebas científicas de la Autoridad de Petróleo y Gas. El regulador resolvió que no es posible predecir con precisión la probabilidad y la magnitud de los terremotos causados por el fracking.

La medida, antes de las Elecciones generales, prohíbe los nuevos pozos utilizando la tecnología de fracturación hidráulica. Es un duro golpe para Cuadrilla Resources Ltd. e Ineos Group Ltd., que esperaban explotar reservas atrapadas en formaciones de lutitas (rocas sedimentarias) difíciles de explotar bajo tierr

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La decisión subraya la impopularidad de la técnica, que consiste en inyectar agua y arena en pozos a alta presión. También indica un creciente consenso entre los principales partidos políticos sobre la necesidad de reducir a cero las emisiones de combustibles fósiles a mediados de siglo para frenar el cambio climático.

La Administración del Primer Ministro, Boris Johnson, actuó días antes de que comience la campaña para la Elección general la próxima semana. Su Partido Conservador está luchando por retener los votos en las zonas rurales del norte de Inglaterra, donde se encuentran las reservas de esquisto.

El opositor Partido Laborista dijo que el Gobierno conservador se movió demasiado lento para imponer la prohibición.

“Han pasado más de 8 años desde que el fracking causó terremotos cerca de Blackpool”, dijo Rebecca Long Bailey, miembro del Parlamento Laborista que habla sobre negocios y energía.

“Los conservadores le deben a la gente una disculpa y una explicación de cuánto dinero público desperdiciaron mientras ignoraron la ciencia”.

La actividad sísmica alrededor de los dos pozos que actualmente sondean las formaciones de lutitas plagó la práctica durante años en el Reino Unido, lo que llevó a las autoridades a detener el trabajo varias veces.

Recientemente, en agosto, el Gobierno apoyó el fracking y dijo que veía al gas de esquisto como una fuente de energía doméstica crucial que puede reducir las importaciones y ayudar a una transición que dejara de lado el carbono.

El cambio representa un revés a Cuadrilla e Ineos, que habían presionado para que el Gobierno relajara las regulaciones para que pudieran comenzar a producir gas en el país.

“Si bien reconozco el enorme potencial del gas de esquisto del Reino Unido para proporcionar un puente hacia un futuro con cero emisiones de carbono, también siempre he tenido claro que la exploración del gas de esquisto en el Reino Unido debe llevarse a cabo de manera segura”, dijo Andrea Leadsom, Secretaria de Energía del Reino Unido.

Desde entonces, la presión de las protestas ambientales a gran escala y la opinión pública generalizada parecen haber disminuido el entusiasmo por el combustible fósil a medida que el Reino Unido se esfuerza por establecer políticas que lo ayuden a alcanzar las emisiones netas cero para 2050.

Las operaciones de fracking de Cuadrilla en el sitio Preston New Road, en Lancashire, en el noroeste de Inglaterra, se suspendieron desde agosto, cuando se registró un evento sísmico de magnitud 2.9. La compañía comenzó a perforar dos pozos horizontales en 2017 y esta semana dijo que el gas probado de la reserva era de alta calidad.

“Abrir una nueva industria de combustibles fósiles en medio de esta emergencia climática siempre fue una idea horrible”, dijo Rebecca Newsom, jefa de Política de Greenpeace en el Reino Unido.