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Arturo Sánchez Jiménez/La Jornada

 

Lo más grave de la crisis por la pandemia de Covid-19 es que está acentuando las desigualdades que hay en la tierra y entre los seres humanos, afirmó este miércoles el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Pablo González Casanova.

Por ello, en una ceremonia virtual organizada por el 90 aniversario del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), González Casanova propuso que la UNAM «tome la iniciativa de que las universidades del mundo asuman la responsabilidad de unir las ciencias sociales y humanas y las ciencias de la naturaleza para asegurar al futuro de la humanidad una vida tan agradable como la que nosotros pudimos tener».

Acompañado del rector Enrique Graue, del director del ISS, Miguel López Leyva, y de la coordinadora de Humanidades, Guadalupe Valencia, el investigador emérito del IIS planteó que la pandemia y los problemas ecológicos son “un muy fuerte golpe para la gente jóven y los pueblos pobres, pero no quedan exentos los ricos, que no podrán seguir acumulando desenfrenadamente su riqueza como lo han hecho con anterioridad, ni podrán reinar en un mundo donde ellos son los señores y los demás los criados”.

Sostuvo que “es muy necesario tomar conciencia de este problema, porque todo el tiempo estamos diciendo que ya lo estamos resolviendo, y de pronto en Alemania regresa, en Francia regresa. Estamos completamente desarmados”.

Dijo que hoy el trabajo que se hace en el IIS deben pensarse a partir de la existencia de una relación entre las investigaciones geológicas y las investigaciones sociales. La pandemia, añadió, “es un problema geológico y social, pero se está abordando con un perfil ideológico que está dando al individuo y a la curación del individuo más importancia de la que le da a la magnitud de los problemas ecológicos”.

No es casual, añadió, que en China, Inglaterra, Estados Unidos y otras regiones del mundo se estén estudiando las medicinas para curar a los enfermos. “Estamos pensando en curar a un enfermo y no en qué vamos a hacer en este mundo nuevo y amenazador”.

Consideró que es “absolutamente urgente darle al ISS un carácter mundial” y propuso que la UNAM, junto con otras instituciones, tomen “la iniciativa de investigar las relaciones entre los problemas ecológicos y los problemas sociales”.

La UNAM, dijo, “no será malavenida si toma la iniciativa de que las universidades del mundo asuman la responsabilidad que tiene de unir las ciencias sociales y humanas y las ciencias de la naturaleza con el objeto de asegurar al futuro de la humanidad una vida tan agradable como la que nosotros pudimos tener, y como la que hemos querido que logren las gentes jóvenes”.

Añadió que algunos países están construyendo hoy “un humanismo revolucionario, que lucha a la vez por la libertad, la democracia, la independencia y la vida. Esos países son México con el EZLN, Cuba y Venezuela. El futuro de nuestra humanidad, si la humanidad tiene futuro, está en nuestra América. ”.