Nuestro querido amigo de la infancia, Héctor “El Torito” Rebolledo Méndez, al poco tiempo de casarse sufrió la pérdida física de su esposa Lupita Hernández, hermana de otro querido amigo, pero nunca volvió a contraer matrimonio. A partir de ahí, concentró lo siguiente de su vida en dos prioridades, en  cuidar  y educar  a su hijo “El Werito” Rebolledo, y a su pasión desde niño, el beisbol. Junto con Rubén Monzón asistió a innumerables juegos de la liga Mexicana y de las Grandes Ligas y es quizás el veracruzano- a lo mejor el mexicano- que más sabe sobre este deporte. ¡Una verdadera enciclopedia nuestro amigo!